7:18 | La Policía se enfrentó a los terroristas durante 45 minutos. Participar en una pollada deportiva bailable fue letal para los sediciosos
Por: Martín Huancas Chinga / Edgardo Panduro
Eran las cuatro de la madrugada de ayer cuando una llamada telefónica despertó al ministro del Interior, Luis Alva Castro. Al otro lado de la línea una voz le dio la noticia: el enfrentamiento entre la policía y una columna terrorista en el caserío de Cerro Azul, distrito de José Crespo y Castillo, en la provincia huanuqueña de Leoncio Prado, había terminado con una victoria de las fuerzas del orden. Había perecido José Luis Ramírez Alania o Epifanio Espíritu Acosta, conocido dentro del grupo sedicioso como camarada 'JL', el tercero al mando luego del escurridizo 'Artemio'. Además otros dos importantes mandos terroristas habían sido capturados, al igual que seis sujetos, entre ellos un menor de 15 años.
Alva Castro de inmediato decidió ir a la zona. Esta vez no se trasladaría al área de conflicto para recoger cadáveres de policías caídos, sino para felicitar a los uniformados por haber asestado un golpe certero a los remanentes de Sendero Luminoso que se esconden en el valle del Alto Huallaga.
El jefe del Frente Policial del Alto Huallaga, general PNP Edwin Palomino, feliz por el logro, contó a la prensa que los terroristas iban a atacar a una patrulla policial, pero su presencia fue detectada y rápidamente se organizó una operación para hacerles frente.
Según la versión recogida por nuestro corresponsal, la afición por las bebidas alcohólicas del sujeto conocido como 'JL' terminó por delatar su presencia en la zona, lo que posibilitó la reacción policial. Este sujeto había participado en una pollada deportiva bailable en la que pensaban captar a más adeptos, pero fue demasiado llamativa su presencia para los agentes de inteligencia que rápidamente se comunicaron con sus jefes, quienes decidieron atacar "en el término de la distancia".
La acción de la policía comenzó a las 3 a.m. y los 45 minutos de enfrentamiento dejaron a un senderista muerto, cuatro personas heridas (dos pobladores y dos subversivos) y seis terroristas detenidos. En el lado de las fuerzas del orden no se produjeron bajas ni heridos. Cinco seguidores del terrorista abatido lograron huir.
Además de las capturas, la policía logró recuperar nueve fusiles de largo alcance, una escopeta, cuatro armas cortas y un radio de comunicación. Con ese equipo, este grupo terrorista se comunicaba con las otras columnas, entre ellas con la que lidera 'Artemio'.
Eran las 4 a.m. aproximadamente y con la victoria asegurada los mandos policiales comunicaron la buena nueva al ministro.
A las 9:30 a.m., el avión Antonov de la Policía Aérea se posó en la pista de aterrizaje del aeropuerto de Tingo María. El ministro Alva Castro, que hasta hace solo unas semanas dejaba sentir su ausencia en los medios de comunicación, ahora declaraba a todos los periodistas y no se cansaba de alabar la labor de la policía del Frente Huallaga a cargo del general Edwin Palomino, un tacneño algo gordito y de bigotes que saludaba efusivamente a los que habían participado en la operación.
Uno de los principales motivos de la alegría de los policías era haber recuperado armamento que les arrebataron durante emboscadas que este grupo armado realizó hace unos meses en Aucayacu y cerca de Tocache. "Mi gente está feliz porque le hemos demostrado a estos terroristas que podemos hacerles frente y que poco a poco seguiremos golpeándolos hasta acabar con su grupo", declaró Palomino.
A las 2 p.m. de ayer, el avión Antonov de la Policía Aérea llevó de regreso a Lima al ministro Luis Alva Castro y a su comitiva. El ruido del motor, el cansancio y el calor dentro de la cabina de la aeronave vencieron al titular del Interior que no pudo resistir el sueño. El ministro durmió, tal vez soñando que otra buena noticia lo iba a despertar.
DEL CONSULTOR
RUBEN VARGAS CÉSPEDES. Abogado
Claves de la operación Volcán
Con la operación Volcán, la Policía Nacional del Perú (PNP) acaba de dar uno de los golpes más importantes a la estructura militar del grupo terrorista en el Huallaga, que ha venido operando con tres columnas armadas bajo las órdenes del llamado camarada 'Artemio'.
Después de una operación de inteligencia muy profesional, a cargo de oficiales de la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), las fuerzas especiales de la PNP neutralizaron a la tercera columna armada de Sendero Luminoso, que además era el pelotón móvil responsable de las últimas emboscadas en las que perecieron 13 policías en Aucayacu (2005) y Tocache (2007).
El fallecido, conocido como camarada 'JL', fue el tercer mando del Comité Regional Huallaga de Sendero Luminoso, con amplia experiencia de combate. Entre los detenidos figura un personaje que está pasando inadvertido. En mi lectura es más importante que 'JL': se trata de 'Julián'. Es el ideólogo de la facción terrorista conocida como los 'acuerdistas' y el encargado de transmitir las directivas políticas de la cúpula terrorista que purga condena.
Luego de cumplir su sentencia por terrorismo, 'Julián' había vuelto a la lucha armada, y esto será considerado un agravante al momento de ser sentenciado por los jueces. Además era de los que promovía la vinculación de Sendero Luminoso con los cocaleros en un contubernio que se arrastra en el Huallaga desde los años 80. También era de los que afirmaba la obediencia a Abimael Guzmán y a 'Artemio', frente a los senderistas del llamado grupo Proseguir, liderado por 'Alipio' en el VRAE, que rechaza el liderazgo del fundador de Sendero Luminoso.
Nuevamente la inteligencia operativa mostró sus resultados. Recordemos que gracias a ella se capturó a Abimael Guzmán y sus secuaces, al sanguinario 'Clay' y ahora a 'JL'.
La fórmula que debemos seguir es simple: inteligencia profesional combinada con fuerzas especiales. Nunca bases estáticas con reclutas mal alimentados.