14:53 | Asier Bengoa y Saioa Sánchez son miembros activos de la organziación terrorista ETA
París (Agencias) .- Dos presuntos etarras fueron detenidos hoy cerca de Toulouse (sur de Francia) y, a través de pruebas y análisis, la Policía intenta aclarar lo antes posible si están vinculados con el atentado mortal contra dos guardias civiles españoles el pasado día 1 en Capbreton (suroeste).
El amplio dispositivo montado por las autoridades francesas en gran parte del sur del país a raíz del intento de robo de un coche el pasado lunes cerca de Périgueux dio a mediodía de hoy sus frutos con la detención de un hombre y una mujer, identificados desde España inicialmente como Asier Bengoa y Amaya Alonso.
Sin embargo, tras el cotejo de las huellas dactilares para la confirmación de la identidad de ambos, se indicó que la verdadera identidad de la mujer detenida es Saioa Sánchez, miembro 'liberado' de ETA. En un principio, la etarra dijo que se llamaba Amaia Alonso y portaba documentación falsa, pero el cotejo de huellas permitió concluir que es Saioa Sánchez, presunta jefa del último comando Vizcaya de ETA.
Las prueban también determinarán la relación de ambos con el atentado mortal contra los guardias civiles Raúl Centeno, de 24 años, que falleció en el acto el sábado pasado, y Fernando Trapero, de 23, que murió hoy.
"No se excluye su implicación" en ese atentado, dijo una fuente, mientras que otra habló de "fuertes sospechas" de que ambos formaran parte del trío que tiroteó a los agentes en el aparcamiento de un centro comercial en Capbreton, a unos 25 kilómetros al norte de la localidad vascofrancesa de Bayona.
Para confirmar esa posible implicación las autoridades francesas prefieren esperar al resultado de los análisis, del registro de los objetos que llevaban encima los detenidos, así como al del coche que emplearon en su huida, un "Clio" verde que fue encontrado abandonado ayer en la zona de Les Ternes.
La detención se produjo en una parada de autobús en las cercanías de Châteauneuf-de-Randon y, aunque la pareja llevaba pistolas cargadas, no ofreció resistencia a la acción de los gendarmes.
Según las fuentes, los dos llevaban también documentos falsos que están en poder de los expertos antiterroristas, que tratan de averiguar si las armas han sido usadas en los últimos días, bien por pruebas balísticas o por los restos de pólvora que quedan en las manos cuando se dispara.