7:52 | El director de la agencia estadounidense lo admitió y señaló que las cintas representaban un serio riesgo para la seguridad
Washington (Reuters).- La estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA por sus iniciales en inglés) reconoció haber videograbado interrogatorios de sospechosos de terrorismo que usaban técnicas que los críticos han denunciado como tortura, y dijo ayer que destruyo las cintas.
El director de la CIA, Michael Hayden, escribió a los empleados en una carta que las grabaciones fueron hechas en el 2002 como parte de un programa de detención e interrogatorio secreto, que comenzó con el arresto del supuesto lugarteniente de Al Qaeda Abu Zubaydah. Las grabaciones fueron discontinuadas más tarde ese año y las cintas fueron destruidas en el 2005, dijo Hayden.
"Las cintas representaban un serio riesgo para la seguridad. Si en algún momento se filtraban, permitirían la identificación de nuestros colegas en la CIA que participaron del programa, exponiéndolos a ellos y sus familias a represalias de Al Qaeda y sus simpatizantes", dijo Hayden en la carta, de la que Reuters obtuvo una copia.
El funcionario señaló que se refería al programa por reportes periodísticos sobre él. El diario "The New York Times" publicó el jueves una nota sobre las cintas en su sitio web.
La revelación sucede a lo ocurrido el mes pasado, con el reconocimiento tardío por parte de la CIA de que poseía grabaciones de interrogatorios buscadas en el juicio al acusado por los atentados del 11 de septiembre del 2001 Zacarias Moussaoui.
El programa de detención e interrogatorios fue confirmado en el 2006 por el presidente George W. Bush. En él, los sospechosos de terrorismo han sido sometidos a duros métodos de interrogación, incluida una forma de simular el ahogo conocida como "submarino".
Muchos países, legisladores estadounidenses y grupos de derechos humanos han denunciado al "submarino" como tortura. Se cree que tres detenidos de la CIA de "alto valor" fueron sometidos a ese método, y que la técnica no ha sido usada en el programa desde el 2003.
El portavoz de la CIA George Little declinó brindar detalles sobre los interrogatorios videograbados. Hayden señaló en la carta que se necesitaron nuevas técnicas para obtener información de Zubaydah y otros detenidos.
El director aclaró que las técnicas eran "legales, seguras y efectivas", y aprobadas por el Departamento de Justicia y otras agencias oficiales. Pero la CIA deseaba asegurarse de que estaban dentro de la ley "por lo que, por su cuenta, la CIA comenzó a videograbar los interrogatorios", dijo.