13:18 | Visiblemente emocionada, recibió el mando de manos de su marido y prometió profundizar la política económica
Buenos Aires (Reuters).- Cristina Fernández de Kirchner asumió este lunes la presidencia argentina en un traspaso de poder inédito en la región, cuando su esposo le cedió el Gobierno de un país con un robusto crecimiento económico pero con el desafío de controlar la inflación.
Ante la presencia de líderes de todo el continente, Fernández de Kirchner (54) juró por "Dios, la patria y los Santos Evangelios" como la primera mandataria mujer surgida de las urnas de la historia argentina.
Su marido, el saliente presidente Néstor Kirchner, prometió pasar a un segundo plano durante los cuatro años de Gobierno que tendrá por delante su esposa, aunque pocos argentinos creen que el político peronista saldrá de la escena pública.
La llegada al poder de esta abogada de fuerte militancia política desde su juventud y con casi dos décadas como congresista fue saludada por los líderes de la región que llegaron a Buenos Aires para la ceremonia. "Esto muestra el cambio de época, las mujeres por fin están ocupando el lugar que merecen en la historia latinoamericana", dijo el mandatario de Ecuador, Rafael Correa.
Fernández, que mantendrá la mayoría de los ministros de su marido, prometió seguir con el modelo focalizado en incentivar el consumo doméstico que le permitió a Argentina crecer a más del 8% anual desde el 2003 aprovechando un alto precio de las materias primas. En contrapartida, aún no pudo controlar una inflación que orilla el 9%.
Además, la falta de infraestructura en el país, especialmente energética, puso en riesgo el mantenimiento del despegue económico.
Famosa por sus peinados impecables y su elegancia para vestir, Fernández ganó las elecciones presidenciales de fines de octubre por una amplia diferencia ante una oposición fragmentada y ahora disfrutará del control del Congreso y de la mayoría de las gobernaciones provinciales.