11:55 | El presidente de EE.UU. también acusó al Congreso de insertar enmiendas innecesarias al proyecto de presupuesto
Washington (Agencias).- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que no le satisface el progreso político en Iraq. Además, en la que fue su última conferencia de prensa del año, presionó a favor de una mayor reconciliación y de mayores reformas.
Por otro lado, Bush acusó al Congreso de insertar proyectos superfluos e innecesarios en un proyecto de presupuesto, por lo que informó que le ha ordenado a su director de presupuestos hallar alternativas.
El mandatario se quejó de que el proyecto de presupuesto por 555.000 millones de dólares está plagado de 980 enmiendas encartadas que benefician a un distrito o estado en particular.
Respecto a la crisis hipotecaria por la que Estados Unidos atraviesa, Bush reiteró que los fundamentos de la economía estadounidense son fuertes, pero agregó que se considerarán todas las opciones para ayudar a evitar que los propietarios pierdan sus casas a manos de los bancos.
"En el frente inmobiliario, dejé claro que no vamos a rescatar a los prestamistas y que no vamos a ayudar a los especuladores, pero ayudaremos a la gente con buen crédito a que se mantengan en sus casas", dijo.
Al ser consultado sobre si la economía se está acercando a una recesión, Bush afirmó que los fundamentos para el crecimiento son sólidos, pero reconoció preocupaciones por los problemas en los mercados inmobiliario y de crédito.
"Mi visión de la economía es que los fundamentos son fuertes. Como muchos estadounidenses, estoy preocupado y me preocupa que muchos estadounidenses estén viendo un alza en sus costos", dijo.
Cintas de la CIA
Si bien la conferencia de prensa comenzó con una declaración sobre la tardía aprobación por parte del Congreso del presupuesto para el 2008, la primera pregunta se refirió a la destrucción de las cintas de interrogatorios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), un espinoso asunto que ha enfrentado al Congreso con la Casa Blanca, especialmente después de que el Legislativo amenazara ayer con citar a miembros del Gobierno para que expliquen la destrucción de este material.
El mandatario aseguró que no hablará de la destrucción de cintas de vídeo de interrogatorios de la CIA hasta que no se terminen las investigaciones que están en curso. "Hasta que las investigaciones se completen, no voy a dar ninguna opinión desde el podio", dijo. No obstante, insistió en que la primera noticia que tuvo al respecto se la dio el director de la CIA, Michael Hayden, la víspera de que lo hicieran público hace ahora dos semanas.