22:32 | Letonia, Estonia y Lituania fueron los primeros en abrir sus fronteras, adelantándose una hora al resto del grupo
Valga/Budapest/Ahlbeck, (DPA) - Letonia, Estonia, Lituania, Hungría, Polonia, República Checa, Malta, Eslovaquia y Eslovenia se incorporaron al denominado Acuerdo de Schengen, símbolo de una Europa sin controles fronterizos, mediante multitudinarias ceremonias, con música y fuegos artificiales.
Por su ubicación geográfica, Letonia, Estonia y Lituania fueron los primeros en abrir sus fronteras, adelantándose una hora al resto del grupo.
Miles de personas se reunieron en la noche del jueves a ambos lados de la frontera en Valka (Letonia) y Valga (Estonia), a la espera del histórico momento.
"Hoy, nosotros, líderes de ambas ciudades, nos paramos en la frontera de Letonia y Estonia", destacó el gobernador de Valka Unda Ozolina, ante la multitud, minutos antes de la medianoche. "Este es el momento en el que Valga y Valka comenzarán a vivir realmente como una sola ciudad", añadió.
Poco después, en la frontera entre Hungría y Austria, el primer ministro húngaro, Ferenc Gyurcsany, y el jefe de la seguridad pública de Austria, Erik Buxbaum, concretaron oficialmente la apertura fronteriza en el cruce de Hegyeshalom.
El presidente húngaro, Laszlo Solyom, dijo que la apertura de la frontera indica que las dos naciones, que estuvieron estrechamente vinculadas durante el imperio astro-húngaro, pueden ahora "crecer juntas nuevamente".
De todas formas, según las encuestas, un alto porcentaje de la población austríaca teme que la apertura fronteriza redunde en un deterioro de la seguridad en Austria.
También en la frontera entre Polonia y Alemania hubo a la medianoche fuegos artificiales y ambiente festivo. Miles de polacos y alemanes se reunieron en el cruce de Lingken y Ahlbeck para presenciar el histórico momento. "Hemos estado esperando este momento por sesenta años", dijo Janusz Zmurkiewicz, alto funcionario de la ciudad polaca de Swinoujscie.
Sin embargo, en ciertos sectores alemanes este paso histórico es tomado con recelo, al igual que en Austria, a raíz de la seguridad. A pesar de que la Policía alemana comenzó a ser retirada de las estaciones fronterizas, desde círculos policiales se le solicitó al gobierno que permita la permanencia de las unidades en un período inmediato tras la vigencia de las nuevas reglas, a medianoche.
"El fin de los controles fronterizos ha llegado muy rápido", dijo el portavoz policial Josef Scheuring, y agregó: "Alemania no está todavía preparada para esto".
Alemania comparte 464 kilómetros de frontera con Polonia y 810 kilómetros de frontera con la República Checa.
En un principio, el acuerdo sólo se aplicará a automóviles, trenes y barcos, y a partir del 30 de marzo pasará a los aviones. Con todo, el ciudadano sigue obligado a llevar consigo los papeles en regla.
Así, la mayoría de los países de la UE forman parte del acuerdo, con la excepción de Gran Bretaña, Irlanda, Rumanía, Bulgaria y Chipre. Gran Bretaña e Irlanda ya participan de las tareas de coordinación policial, pero no quieren renunciar al control de documentación de los ingresantes.
La base de esta libertad de movimiento es el Acuerdo de Schengen, suscrito hace casi 22 años, así como sus acuerdos complementarios. Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo fueron los primeros firmantes del Acuerdo en la pequeña localidad luxemburguesa que le dio nombre, ubicada en el límite con Alemania y Francia, el 14 de junio de 1985. Diez años más tarde, el Acuerdo entró en vigor en siete países de la UE.
A la vez que se desmantelan los controles fronterizos dentro del espacio de Schengen se refuerzan en los límites exteriores hacia terceros países extracomunitarios, desde los que sólo se puede ingresar con visado. De esta manera se busca ante todo evitar la inmigración ilegal.