14:11 | "Nosotros no matábamos. Los deteníamos y los entregábamos afirmó el militar que comandó el sector de informaciones
Sao Paulo (DPA).- El Ejército brasileño detuvo montoneros argentinos y militantes de izquierda de otros países, y los entregó al gobierno militar de Argentina, en el marco de la Operación Plan Cóndor, admitió el general de reserva Agnaldo Del Nero Augusto, en declaraciones que divulga hoy el diario "O Estado de Sao Paulo".
"Nosotros no matábamos. Los deteníamos y los entregábamos, afirmó el militar que comandó el sector de informaciones del Ejército brasileño en los años 70 y 80, cuando se llevó a cabo el operativo de represión coordinada entre gobiernos militaes sudamericanos.
Aclaró que la participación brasileña en la Operación Cóndor se limitó a colaborar con informaciones, a entrenar agentes extranjeros y a monitorear subversivos.
Según el medio, documentos demuestran que militares brasileños recibían de sus pares argentinos informaciones sobre la llegada de militantes argentinos a Brasil, y recibían autorización para detenerlos. "Cuando se recibía esa información, podía ser que la persona estuviera solo de paso o que viniera aquí a incorporarse a alguna acción, no sabíamos. Entonces, se les tenía que detener, pues no se sabía lo que pretendían. Y como no matábamos, entregábamos", explicó el militar.
Aseguró, que así sucedió con los ciudadanos ítalo-argentinos, Horacio Domingos Campiglia y Lorenzo Ismael Viñas, guerrilleros de los Montoneros, que fueron detenidos al ingresar ilegalmente en Brasil y posteriormente enviados a Argentina donde desaparecieron.
Fue precisamente por la detención y posterior desaparición de ambos militantes, que 13 brasileños pasaron a integrar la lista de 140 personas que la semana pasada recibieron orden de prisión por parte de la Justicia italiana. Se les acusa de estar vinculados con la Operación Cóndor, colaborando con detenciones y traslados de presos políticos entre los gobiernos militares de los países sudamericanos.
Del Nero opinó que la acción de represión coordinada entre gobiernos militares del Cono Sur era necesaria porque las organizaciones de izquierdas que apoyaban la lucha armada se habían unido en la llamada Junta de Coordinación Revolucionaria (JCR). Además, porque "en una guerra irregular" como la que ocurrió en Latinoamérica, "los regímenes democráticos se enfrentaban al siguiente dilema: O imponían restricciones al Estado de Derecho, o corrían el riesgo de ser derrotados".