19:38 | La rápida atención médica favoreció a que explusara los objetos, de similar tamaño a los que se usan en los relojes de pulsera
La reacción rápida de sus padres y la atención oportuna de los especialistas del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) evitaron someter a una cirugía a la bebé Andrea Carolina Donayre Cevallos, de once meses de edad, quien se trago dos pilas pequeñas, como las que se usan en los reloj de pulsera.
El director del INSN, Adrián Ramírez Vega, detalló que la niña fue traída al ex hospital del Niño desde la provincia de Barranca cerca de las 04:00 horas, luego de unas ocho horas que pasó este accidente. Luego, a las 10:00 de la mañana, logró expulsar los objetos que se había tragado luego que los médicos le dieron un laxante especial a través de un endoscopio.
El pediatra detalló que la bebé presentaba un exceso de salivación, pues las pilas habían taponeado su esófago, pero luego examinaron el estómago, por lo que no se pudo extraerlas mediante un endoscopio y se tuvo que esperar que las expulsara por las heces acelerando el tránsito intestinal.
"Felizmente las pilas no llegaron a perforar el esófago ni el estómago, como suele pasar comúnmente cuando permanecen por mucho tiempo debido a que contiene un ácido que perfora la pared de estos órganos", detalló Ramírez Vega. Asimismo, señaló que la niña fue dada de alta el mismo día de su ingreso, martes 08 de enero, y todos los gastos de la atención fueron cubiertos por el Seguro Integral de Salud.
Recordó que un caso similar se produjo recientemente a niño de dos años de edad, a quien se tuvo que intervenir quirúrgicamente porque las pilas habían perforado el esófago y esto ocasionó que ingresara saliva a los pulmones, situación que se produjo porque trajeron al menor seis días después del incidente.