18:59 | El ex internacional brasileño está impedido de jugar y dirigir por estar suspendido
Río de Janeiro (EFE).- Romario, entrenador y delantero del Vasco da Gama, vio desde la tribuna cómo su equipo perdió por 1-2 en su estadio de Sao Januario ante Madureira, en el que supuso su primer partido oficial en el año 2008.
Romario sufrió desde la tribuna, pues está impedido de jugar y de dirigir a su equipo en el campo, por la suspensión de 120 días que le impuso la justicia deportiva tras dar positivo con la sustancia finasterida, prohibida por la FIFA y que está contenida en un medicamento contra la calvicie que toma desde hace años.
El técnico-jugador, que cumplirá este mes 42 años, se escondió de la prensa en la tribuna de la presidencia del Vasco da Gama, desde donde dio instrucciones por teléfono a su auxiliar, Alfredo Sampaio.
Vasco da Gama jugó mal y perdió merecidamente. El Madureira se puso en ventaja a través de Muriqui (56'), aunque el equipo de Romario logró empatar gracias a un fuerte remate de Alex Teixeira (80').
El leve alivio que sintió el Vasco con un empate que ya sabía a derrota se evaporó cuando Muriqui, de nuevo, marcó el gol de la victoria del Madureira a seis minutos del final.
En otro de los partidos del Campeonato Carioca, Flamengo debutó con una victoria ante Boavista por 2-0.
Flamengo jugará el próximo 13 de febrero su primer partido de la Copa Libertadores de América ante Coronel Bolognesi, de Perú, que corresponderá al Grupo 4 del torneo, que integra también el Nacional de Uruguay y se completará con el ganador del cruce entre Cienciano y Montevideo Wanderers.
En el Campeonato Paulista, el partido que más prometía en la jornada enfrentaba al Santos y al Palmeiras, que terminó con un empate sin goles.
Sao Paulo, actual campeón brasileño y que lidera el torneo regional tras las dos primeras jornadas, sufrió para conseguir su segunda victoria, esta vez ante Rio Preto, al que sólo consiguió marcar, por medio de Souza, en el minuto 87.
Corinthians, otro de los grandes del fútbol brasileño, que este año jugará en segunda división tras el desastre del 2007, dejó en evidencia que su mal momento persiste.
Perdió por 3-0 ante el Sao Caetano, incluso con un gol en contra del uruguayo Alberto Acosta, al que contrató recientemente después de que anotó 19 tantos en el campeonato brasileño con la camiseta del Náutico.