16:40 | El ex secretario general de las ONU intentará ponerle fin al conflicto político y étnico que vive el país africano desde la reelección del presidente Kibaki
Narobi (Reuters).- Kofi Annan arribó este martes a Kenia para intentar poner fin a una crisis política que dejó al menos 650 muertos, y llamó a las partes en lucha a comenzar charlas y a respetar el imperio de la ley.
La polémica reelección del presidente Mwai Kibaki en una votación el 27 de diciembre pasado desencadenó semanas de violencia étnica y política, que dañaron severamente a una de las economías más prometedoras de Africa y dejaron unas 250.000 personas sin hogar.
Pese a la presión de potencias occidentales -y de la indignación de millones de ciudadanos kenianos- Kibaki y el líder opositor Raila Odinga aún no se han reunido a discutir una manera de poner fin a la crisis porque este último dice que el mandatario le arrebató su victoria y que ha usado el poder del Estado para consolidar su control del Gobierno.
Poco antes de su arribo a Nairobi, Annan dijo a los periodistas que ambas partes deben comenzar conversaciones basadas en la buena fe y a respetar al imperio de la ley.
"Esperamos que todas las partes entren al diálogo en buena fe. Nuestro mensaje para las partes es: No puede haber solución, ni paz o estabilidad sin respeto al imperio de la ley y a los derechos humanos", manifestó Annan. "Kenia ocupa un lugar muy importante en este continente. Ha sido un refugio estable para muchos refugiados y otros, y podría ser un desastre si lo perdemos", agregó.
La misión de mediación de Annan se produce luego de un intento similar a principios de mes por parte del presidente de Ghana, John Kufuor, jefe de la Unión Africana, quien fue incapaz de conseguir que Kibaki y Odinga se reunieran.
Annan enfrenta una ardua tarea intentando resolver una feroz disputa entre dos hombres que desconfían profundamente el uno del otro y están atrincherados en posiciones aparentemente irreconciliables.