8:13 | Este viernes el presidente Napolitano comenzará a reunirse con los líderes políticos para decidir qué harán tras la renuncia de Romano Prodi
Roma (Reuters) - El presidente de Italia celebrará este viernes reuniones con los dirigentes políticos del país, con el fin de evaluar si puede evitar una convocatoria de elecciones anticipadas luego que el primer ministro Romano Prodi dimitió ayer al no superar una moción de confianza del Senado, una derrota demoledora para los centroizquierdas, que podría llevar a un retorno al poder del ex primer ministro conservador Silvio Berlusconi.
"Lo peor ha pasado. Se ha marchado el Gobierno más desastroso de la historia del país" dijo el diario "Il Giornale", propiedad de la familia Berlusconi. Mientras que "La Repubblica", de tendencia izquierdista, lamentó la injusta muerte de Prodi tras el amotinamiento de sus aliados católicos de centro, que echaron por tierra la coalición tras apenas 20 meses en el poder. El diario centrista "Corriere" calificó la situación de "suicidio anunciado".
Según la Constitución, el presidente Giorgio Napolitano debe consultar a su partido y a los líderes parlamentarios, además de a ex jefes de Estado, para hallar una salida a la turbulencia política.
Lo que se viene
Se espera que las conversaciones, que comenzarán hoy, sean largas y difíciles, ya que no hay consenso entre los principales partidos sobre qué hacer.
La oposición de centroderecha de Berlusconi, que cuenta con una sólida ventaja en los sondeos de opinión, quiere elecciones, que podrían celebrarse en los próximos dos meses. Algunos italianos apoyan la idea. Sin embargo, Napolitano es conocido por oponerse a celebrar comicios anticipados bajo el complicado sistema electoral actual, que dejó a Prodi con una pequeña mayoría en el Senado.
Muchos italianos esperan que una reforma electoral permita resolver una inestabilidad crónica, ilustrada por el hecho de que los 20 meses de Prodi en el poder representaron el séptimo gobierno más duradero en la Italia de la posguerra.
La única alternativa del presidente para no convocar elecciones anticipadas es ver si hay suficiente apoyo para un gobierno interino, cuya principal tarea sería cambiar las normas de votación antes de que los italianos concurran a las urnas.
Tal gobierno estaría liderado probablemente por una figura política destacada o un tecnócrata, y necesitaría una base amplia y respaldo de todos los partidos. Algunos periódicos especulaban con que el presidente del Senado, Franco Marini, o incluso el ministro del Interior de Prodi, Giuliano Amato, podrían supervisar estas reformas como jefes de un gobierno temporal.