19:37 | Un sondeo arroja un 41% de apoyo al presidente francés, frente al 49% que registraba hace un mes
París (DPA) - La confianza de la población en el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, sigue bajando, cuando faltan apenas unas cinco semanas para las elecciones municipales en el país, según una encuesta del instituto TNS-Sofres para "Le Figaro Magazine" adelantada hoy.
El sondeo -que la revista publicará este sábado- arroja un apoyo de un 41 por ciento al presidente, frente al 49 por ciento que registraba hace un mes. Un 55 por ciento afirma no tener confianza en el jefe de Estado y casi nueve de cada diez franceses consideran que las medidas del gobierno para combatir la inflación han sido "ineficientes".
La caída de la aprobación de Sarkozy es de 24 puntos desde que asumió el cargo en mayo del año pasado.
Una encuesta del instituto CSA señala a su vez que sólo un 48 por ciento opina que Sarkozy "ejerce bien su cargo", frente a un 66 por ciento que lo creía hace dos meses.
"Los franceses se sienten engañados en el tema del poder adquisitivo", afirmó Brice Teinturier, de TNS-Sofres, al periódico "Libération" de hoy. La tendencia a la baja se vio incrementada por "la exposición de la vida privada" del presidente, así como la larga visita a Francia del presidente libio, Muammar al Gaddafi, en diciembre.
De acuerdo con el estudio de TNS-Sofres, las principales preocupaciones de los ciudadanos son el aumento de los precios, seguido del desempleo y la pérdida de poder adquisitivo.
Además, casi siete de cada diez cree que Francia va a peor, frente a sólo un 15 por ciento que considera lo contrario, y uno de cada dos franceses opina que la posición de Francia en el mundo se está debilitando.
La imagen positiva de Sarkozy va en retroceso desde hace algún tiempo. En una encuesta dada a conocer hace poco por el diario "La Croix", la mayoría de los franceses criticó la excesiva presencia en los medios de la relación entre el mandatario y su novia, Carla Bruni.
En caso de que Sarkozy no consiga cambiar esta tendencia, los socialistas podrían obtener una victoria en los comicios locales del 9 y del 16 de marzo.
Ello debilitaría al mandatario justo meses antes de que Francia asuma la presidencia rotativa de la Unión Europea el 1 de julio de este año. "El presidente está ahí para realizar reformas, no para ser querido", afirmó un portavoz de la oficina presidencial. "Estamos en medio de una fase de reformas, así que no nos regiremos por las encuestas".
También subrayó que ha habido avances en el poder adquisitivo, que el desempleo cayó a un 7,9 por ciento y que la mitad de las empresas está trabajando horas extra.
El ex primer ministro y senador conservador Jean-Pierre Raffarin instó al gobierno a presentar más ante la opinión pública sus logros. "Tenemos que unir ahora todas nuestras fuerzas", afirmó hoy a la radio France Info. Hay resultados positivos, como la caída del desempleo, pero que no son lo suficientemente visibles, según el dirigente.
En el ámbito personal, Bruni declaró que está dudando de los planes de boda con Sarkozy, según informó hoy la revista de crónica social "Gala". La ex modelo se siente expuesta a una "presión infernal" y además tiene miedo de lo que significa entrar al Palacio del Elíseo, comentó la publicación.