11:14 | El secretario general de las Naciones Unidas llegó a Kenia para apoyar en los esfuerzos para terminar con la crisis
Nairobi (EFE).- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, hizo este viernes un llamamiento para que haya un inmediato cese de la violencia en el país africano y afirmó que está en manos de los líderes políticos la responsabilidad de resolver la crisis.
"La violencia tiene que cesar inmediatamente, porque es intolerable e inaceptable en el siglo XXI", afirmó Ban en una rueda de prensa que ofreció en esta capital, donde llegó hoy para apoyar los esfuerzos de mediación entre el Gobierno y la oposición. "Los líderes políticos tienen el deber y la responsabilidad de resolver esta situación", agregó.
El secretario general de la ONU llegó a Nairobi procedente de Adis Abeba, donde participó en la cumbre africana que se abrió el jueves y que concluirá mañana, sábado. Su visita tienen como propósito apoyar los esfuerzos de mediación entre el Gobierno y la oposición keniana, que encabeza el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, con el fin de poner fin a la peor crisis que atraviesa el país en toda su historia.
La crisis estalló a raíz de las elecciones del 27 de diciembre pasado. El presidente Mwai Kibaki, en el poder desde 2002, fue reelegido en esa votación, pero la oposición asegura que fue gracias a un millón de votos fraudulentos. Observadores electorales internacionales dudan de la pureza del escrutinio por las irregularidades detectadas.
Las protestas políticas y las luchas tribales que se han registrado desde entonces han causado unos 800 muertos y más de 290.000 desplazados internos, según datos oficiales.
Ban ofreció su rueda de prensa después de reunirse con los representantes del Gobierno y de la oposición que están dialogando desde el jueves para buscar una salida a la crisis, bajo la mediación del equipo encabezado por Annan.
El secretario general de la ONU se reunió en Adis Abeba con el presidente Kibaki y hoy se entrevistó en Nairobi con el líder de la oposición, Raila Odinga, quien reclama su triunfo en las elecciones del 27 de diciembre y no reconoce a Kibaki como jefe de Estado