12:08 | Por falta de esa reglamentación no se pueden asegurar ambientes libres de humo de tabaco en establecimientos de uso público
(Andina).- A dos años de promulgada la Ley Nº 28705, Ley General para la Prevención y Control de los Riesgos del Consumo del Tabaco, esta sigue sin ser reglamentada, lo que no permite concretar una efectiva lucha contra el tabaquismo, que es causante del 40% de los casos de cáncer que se presentan en el Perú.
Así lo advirtió el director del Programa de Control del Cáncer del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), Gustavo Sarria, quien recordó que el lunes 4 es el Día Mundial de Lucha contra ese mal.
Anotó que por falta de esa reglamentación hasta la fecha no se pueden asegurar ambientes libres de humo de tabaco, para proteger especialmente a los niños, el sector más vulnerable al llamado "humo de segunda mano".
La ley aprobada -dijo- contempla que los ambientes de más de 100 metros cuadrados deben separar el 10% de su área para fumadores, pero que deben estar separados por una pared o por vidrios y poseer además un sistema de succión del humo.
Indicó que la medida ya rige en países como Argentina donde existen ambientes separados en discotecas, casinos y restaurantes.
"Son casi dos años y seguimos esperando la norma", señaló el especialista, quien el próximo lunes, junto a niños pacientes del INEN, acudirá a la comisión de Salud del Congreso para llevar un mensaje por el Día Mundial de Lucha contra el Cáncer, dentro de la campaña "Me encanta vivir sin humo", de la que el Perú es uno de los 186 promotores.
Sarria comentó que uno de los ministerios involucrados en la elaboración de la reglamentación es el de la Producción y agregó que uno de los temores que existiría al respecto es que la norma tenga un impacto económico negativo.
"Pero la realidad es que el país pierde 800 millones de dólares anuales en años de vida perdidos por la gente que muere por esta enfermedad sin completar su ciclo de vida productiva", explicó.
"En todo el mundo está demostrado que mantener la industria tabacalera es un daño para el Estado y todos lo pagamos porque nuestros impuestos se destinan a tratar de curar a quienes se enfermaron por fumar. Además, el impuesto que se cobra por una cajetilla de cigarros no cubre el costo del tratamiento", enfatizó.
El galeno agregó que si se lograra erradicar el tabaquismo en cualquier país del mundo, en diez años se disminuirían en 40% los casos de cáncer.
Lamentó, finalmente, que las tabacaleras que perdieron la batalla en los países industrializados, donde tienen muchas restricciones, han traído todo lo que ganaron a las naciones del hemisferio sur, donde hay pobreza y limitaciones, para seguir haciendo su negocio a costa de la salud de la gente más vulnerable.