9:32 | Varias pandillas quemaron una iglesia en Rift, al parecer como venganza por el asesinato del legislador opositor David Kimutai Too
Eldoret (Reuters).- Pandillas de tribus kenianas quemaron este sábado una iglesia en el Valle de Rift, en una nueva señal de que las tensiones étnicas y la violencia parecen no distenderse en el país africano pese a un acuerdo entre el Gobierno y la oposición.
Ayer, viernes, el ex secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, medió un acuerdo entre los políticos kenianos para tomar pasos inmediatos en el término de la violencia tras las elecciones del pasado 27 de diciembre, que ha matado al menos a 850 personas y desplazado a más de 300.000 ciudadanos.
La violencia, que a menudo enfrenta a la tribu Kiyuku del presidente Mwai Kibaki con la Luo de Raila Odinga, ha terminado con la imagen de Kenia de un país estable y próspero.
Un grupo de jóvenes rodeó hoy una iglesia evangélica cerca de Eldoret, donde al menos dos personas se estaban refugiando, y le prendió fuego. Un testigo sostuvo que los que estaban al interior del recinto lograron escapar con vida. "La quemaron. No sé quién fue, pero rompieron la puerta e ingresaron. El pastor es un kiyuku, el terreno pertenece a un kiyuku. Quizás tiene algo que ver con eso", dijo Peter Kaguru, quien estaba rodeado de los escombros de la iglesia.
Los choques entre pandillas que representan a las tribus Kisii y Kalenjin también estallaron en una carretera que conecta a localidades del Valle de Rift, dijeron testigos, los que aseguraron que la violencia se produjo en respuesta al asesinato del legislador de la oposición David Kimutai Too, quien murió el jueves.
La policía indicó que se trató de un crimen pasional, pero la oposición dijo que fue un asesinato político. Además de comprometerse a detener la violencia, los partidos políticos acordaron el viernes entregar ayuda humanitaria a los refugiados y encontrar alguna manera de abordar el estancamiento dentro de 15 días tras el comienzo de las negociaciones el 29 de enero.