6:49 | El Escuadrón Verde continuará con su plan de seguridad hasta la primera semana de marzo
Por Alberto Villar Campos (El Comercio)
Son las 11 de la mañana en la sede del Escuadrón Verde y aquí, además del calor que cae sin compasión sobre más de 800 uniformes policiales, la consigna es una sola. "Las acciones por realizarse tendrán que ser contundentes --advierte el coronel Óscar Urbina, jefe de la dependencia, refiriéndose al plan Carnaval 2008--: Intervenir a quienes intenten violar los derechos y la libertad de tránsito de terceros". Al oírlo, pero sobre todo al ver las caras de los agentes, uno entiende que las semanas de duro adiestramiento han surtido el efecto deseado: Parece que hoy, por fin, los baldazos de agua fría caerán sobre los irresponsables que cada febrero se apoderan de las insufribles calles de Lima.
Las cifras mandan: A diferencia del primer domingo de febrero del 2007, en que se intervino a un centenar de personas en la capital, el saldo para las mismas fechas de este año fue de 701 personas intervenidas, informó el general PNP Javier Uribe Altamirano, jefe de la Séptima Región Policial. La mayoría de estas tuvo que ver con actos contra la tranquilidad de las personas, robos y falta de respeto a la autoridad.
De acuerdo con los datos recibidos por su dependencia al término de la jornada de ayer, Uribe sostuvo que los distritos con mayor incidencia de faltas fueron San Luis, con 87 personas intervenidas; Breña, con 70; Surquillo, con 50; y Chorrillos, con 25.
De igual modo, 12 personas fueron detenidas en las jurisdicciones de San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres y Comas, por delitos contra el patrimonio, tenencia ilegal de armas y actos de pandillaje. Seis de ellas son menores de edad y, tras las operaciones, fueron puestas a disposición de las fiscalías de familia para proceder a interponer las sanciones correspondientes.
PISCINAS EN BARRIOS ALTOS
El despliegue de 820 policías --220 de ellos trabajaron de manera encubierta-- en Breña, Cercado de Lima, Rímac, San Martín de Porres y Surquillo, los distritos donde cada año se registran los mayores índices de faltas en la temporada de carnavales, permitió, sin embargo, comprobar un leve aunque importante cambio en la mentalidad de los limeños.
En la segunda cuadra de la calle Felipe Arancibia, en Barrios Altos, los festejos aglomeraron desde tempranas horas a infantes entusiasmados que, en compañía de sus padres y familiares, disfrutaron jugando con globos y chisguetes y, sobre todo, bañándose en sus pequeñas piscinas ubicadas a lo largo de las antiguas veredas del centro de la capital. Aunque no puede evitar sentir nostalgia por un pasado que no volverá, Rufino Villalta (84) afirma que este será un mes tranquilo. Muy cerca de él, un portatropas atraviesa la vía y se detiene de cuando en cuando únicamente para aconsejar a las personas no llegar a extremos de violencia en los juegos que se repetirán durante todo el día.
Este panorama se registró también en varias zonas de La Victoria, aquel distrito famoso, años atrás, por concentrar las fiestas de carnavales más intensas de la ciudad. Ayer, un vistoso pasacalle marcó el inicio oficial de las celebraciones de febrero en el distrito. Mientras esto ocurría, un contingente de más de cien agentes del Escuadrón Verde y la jefatura distrital policial recorrió congestionadas arterias como las avenidas México, Nicolás Ayllón, Bausate y Mesa, entre otras, vigilando el transcurrir de los festejos.
A eso de las 11:30 a.m., Rivelino Modesto Cámara, de 30 años, se las ingenió para ser el primer detenido de la jornada, al mojar a un periodista de televisión a solo unos cuantos pasos de la comisaría de San Cosme, donde, además de él, ocho personas resultaron detenidas. Sin embargo, la falta de interés de las víctimas de sus irresponsabilidades permitió que fueran liberados tan solo con un llamado de atención. Debido a ello, Uribe instó a la población a denunciar este tipo de faltas contra la tranquilidad pública, sancionadas, según el Código Penal, con multas y servicio comunitario.
GLOBOS EN LOS BUSES
El otro problema común los fines de semana de febrero lo tienen los vehículos de transporte público. En la segunda cuadra del jirón Virú, en el Rímac, donde se multará con S/.175 a quienes afecten a terceros durante carnavales, al menos una decena de menores fueron captados por nuestro fotógrafo lanzando globos al interior de los buses sin el menor asomo de vergüenza. Solo minutos después, el problema pudo solucionarse, aunque solo en parte: alertados de la presencia policial, los jóvenes no tuvieron mejor idea que cerrar la puerta de sus casas. Y asunto arreglado.
Fuentes de la Municipalidad del Callao indicaron, a su vez, que ayer no se registraron detenciones ni intervenciones producto de actos de violencia durante los juegos. En las operaciones participaron, además del Escuadrón Verde, 14 unidades de serenazgo. En el primer puerto también se observó una gran cantidad de piscinas en las veredas.
Casi 70 emergencias se reportaron ayer
Ayer se registraron en total 138 emergencias médicas en la capital, la mitad de las cuales estuvo vinculada a las fiestas de carnaval, informaron fuentes del Cuerpo General de Bomberos del Perú.
Los incidentes ocurrieron, sobre todo, en los conos de la ciudad, así como en La Victoria y en el Callao. Como es usual, la temporada de carnavales registra un considerable número de accidentes vinculados a caídas y fracturas a raíz de juegos con agua en la vía pública. Las víctimas fueron en su mayoría adultos, indicaron fuentes de los bomberos, quienes, además, dieron cuenta de dos llamadas hechas a la central telefónica de la entidad por vecinos que denunciaron que irresponsables abrieron dos hidrantes de agua en la avenida Miguel Grau y en el cruce de los jirones Cusco y Ayacucho, en el Cercado del Callao. El incidente fue rápidamente solucionado por agentes policiales que vigilaban la zona. Lamentablemente, los autores de los hechos no pudieron ser identificados.