17:09 | Primero, imitó a Maradona regatenado a todo un equipo. Luego, anotando un gol con la mano. Ahora emuló a Ferec Puskas
Madrid (Agencias).- Es un imitador de goles históricos que nos hace regresar en el tiempo cada que se le antoja. Al menos así lo ve el diario español Marca, que ha encontrado similitud del último gol anotado por Messi al Celtic, por la Liga de Campeones, con un gol que el histórico jugador Húngaro.Ferenc Puskas marcó en el estadio Wembley, ante Inglaterra.
"Leo Messi lo ha vuelto a hacer. Es un artista con el balón en los pies empeñado en imitar algunas de las grandes obras de la historia del fútbol. En Celtic Park, añadió otro gol a su colección de réplicas", dice la publicación.
Según señala el cronista Fran Villalobos, en la refefrida publicación, el tanto de Messi nos remite al 25 de noviembre de 1953, cuando Hungría derrotaba a Inglaterra en el Wembley por un marcador de 6-3 y Puskas, "en una acción similar a la de Messi, aunque de mayor belleza y factura técnica, provocó el la caída de Billy Wright junto a la línea de fondo tras pisar el balón", antes de definir.
"El argentino echó una moneda a la máquina del tiempo con un amago para dejar pasar a Naylor y marcar el definitivo 2-3", dice Marca en la nota, que califica a Messi como "un alumno aventajado de la facultad de historia del fútbol" cuya asignatura favorita siempre fue Maradona.
Como se recuerda, Messi ya emuló dos veces al astro argentino. La primera vez fue el 18 de abril del 2007, durante las semifinales de la Copa del Rey contra el Getafe en el Camp Nou, cuando eludió a cuatro jugadores, incluido el portero, y marcó el segundo gol de su equipo, que fue inmediatamente comparado por la prensa mundial con el "Gol del Siglo" que Maradona anotó en el Mundial de México 1986.
La segunda vez fue en la jornada 37 de la Liga Española. El FC Barcelona se enfrentaba al Espanyol y en el minuto 43 del primer tiempo, el jugador del Barcelona Gianluca Zambrotta envió un centro que rebotó sobre un defensa rival para que luego Messi, al no llegar con su cabeza, introdujera el balón en el arco de Carlos Kameni con su mano izquierda, emulando así la famosa "Mano de Dios".