22:50 | Compiten la polaca 'Katyn', la austriaca 'Los Falsificadores', la irsaelí 'Beaufort', la rusa '12' y la kazaya 'Mongol'
Redacción Internacional (EFE).- El Óscar a la mejor película en lengua no inglesa será este año para un drama histórico, ya que todas las producciones que compiten entran en esta categoría, dos de ellas ambientadas en el conflicto más retratado del cine, la II Guerra Mundial.
La polaca "Katyn" y la austríaca "Los Falsificadores" son los film que se adentran en dos capítulos de esa contienda: la matanza de oficiales polacos por el Ejército Rojo, y la producción de divisas falsas por los nazis en la que se emplearon a presos de campos de concentración.
"Katyn" es obra del veterano director polaco Andrzej Wajda, quien realiza un proyecto que llevaba madurando desde años y que le atañe personalmente ya que su padre fue uno de los 22.000 oficiales asesinados de un tiro en la nuca cerca del pueblo que da nombre a ese episodio trágico y al film.
Wajda, de 81 años, ya ha recibido un Óscar honorífico por el conjunto de su obra y no es la primera vez que uno de sus filmes es seleccionado por la Academia de Hollywood, pero él ante todo hace sus películas para sus compatriotas y "Katyn", concretamente, dice haberla realizado para las nuevas generaciones.
La obra trata de presentar la tragedia ocurrida en 1939 en el conjunto de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Por ello, además de la masacre que se muestra con crudeza al final del film, se cuenta también la historia de las familias de los oficiales, algunas de las cuales se aferraron a creer que seguían vivos, en parte por la desinformación que reinó sobre aquello.
La producción austríaca "Die Fälscher" ("Los falsificadores") de Stepha Rutzowitzky está también basada en una historia verídica de la II Guerra Mundial, la de los presos que los nazis utilizaron para falsificar divisas de los países enemigos a fin de hundir sus economías y a la par llenar las arcas del Reich.
Más allá de lo extravagante de la historia que se cuenta, el film destaca por el retrato que hace de esos presos que se encuentran ante la disyuntiva de ayudar al enemigo y salvar momentáneamente su vida o tratar de boicotear el proyecto y salvar al menos el alma.
Los dilemas a los que se enfrentan los hombres en una guerra es también el tema de la película israelí "Beaufort" de Joseph Cedar, que cuenta los últimos días en una posición del Líbano antes de que el Ejército de Israel desocupara ese país hace 18 años.
Cedar dice haberse inspirado de películas como "Senderos de Gloria" para mostrar a unos soldados viviendo entre los muros de una fortificación, que no saben si dirigir su frustración contra el mando militar, los pacifistas israelíes o un enemigo que los rodea pero que no ven.
Irónicamente, la película se acabó de rodar poco antes de que Israel volviera a atacar el Líbano en el verano del 2006. "Estábamos montando el film cuando empezó la guerra -ha contado Cedar-, para nosotros fue muy triste ver que Israel volvía al Líbano".
La candidata rusa al Óscar, "12" de Nikita Mikhalkov tiene como tela de fondo un conflicto actual, el de Chechenia. Mikhalkov se ha inspirado en la película "12 Angry Men" (12 Hombres sin Piedad) de Sidey Lumet y pone en escena a unos jurados que deben juzgar a un joven acusado de asesinar a su padrastro en pleno conflicto de Chechenia. El debate moral y social de la película de Lumet se convierte en "12" en una discusión sobre Rusia entre representantes de las distintas 'rusias' de hoy.
El último drama histórico en competición cuenta también una historia del este, pero mucho más lejana en el tiempo, ya que se trata de "Mongol", producción kazaya dirigida por el ruso Sergei Bodrov que cuenta la vida de Gengis Kan desde niño hasta que emprendió sus campañas.
El film muestra a un Gengis Kan enamorado de su esposa, defensor de los suyos y gran comandante, una imagen que contrasta con la de genocida que tienen en los países que conquistó.
Para evitar que este Gengis Kan humanizado levante demasiadas ampollas en los países que se consideran sus víctimas, el elenco de actores incluye interpretes de países como China, Japón o Rusia. En cualquier caso la nominación para el Óscar, es, cuenta Bodrov, una ocasión para que Kazajstán se quite la espina de la película Borat, una parodia que no gustó nada en el país del que supuestamente era originario el 'impresentable' protagonista.