10:25 | El ex líder soviético, quien dirigió la URSS desde 1922 hasta 1953, falleció el 5 de marzo de 1953 en Moscú
Moscú (EFE).- Centenares de personas honraron este miércoles la memoria del dirigente soviético Joseph Stalin al depositar flores y velas en su tumba al pie de las murallas del Kremlin, en la Plaza Roja, con ocasión del 55 aniversario de su muerte.
El líder de los comunistas rusos, Guennadi Ziuganov, fue el primero en colocar un ramo en la tumba del jerarca, que se encuentra a espaldas del mausoleo que acoge la momia de Lenin, al que Stalin sucedió en 1922.
Ziuganov, que quedó en segunda posición en las elecciones presidenciales del domingo, concedió a Stalin todo el mérito de la victoria sobre la Alemania nazi.
Seguidamente, una pléyade de dirigentes comunistas y nostálgicos presentaron sus respetos al hombre que dirigió con mano de hierro los destinos de la URSS entre 1922 y 1953, según informó la agencia "Interfax".
Mientras en Georgia, donde Stalin nació en 1879, su nieto, Yevgueni Dzhugashvili, aseguró que el camarada Stalin será recordado durante muchas generaciones: "Durante su mandato todo era para el pueblo y se hacía todo por el pueblo".
Además, se mostró contrario al traslado de los restos de su abuelo de Moscú a su ciudad natal, Gori, al considerar que sería restarle "significación histórica" y que el "pueblo ruso no lo permitirá".
En caída
Según una encuesta por el prestigioso centro Levada y difundida hoy por la agencia "Interfax", el número de rusos que valora positivamente el papel de Stalin se ha reducido con el paso de los años desde la caída de la URSS.
Actualmente, un 39% de los ciudadanos cree que el dirigente jugó un papel positivo en la vida del país (53% en el 2003), mientras un 38 cree lo contrario, que fue negativo.
En octubre del pasado año el presidente ruso, Vladimir Putin, se sumó por primera vez a la condena de las represiones políticas soviéticas, cuyas víctimas rondaron los 30 millones de personas.
La represión política fue especialmente terrible durante el mandato de Stalin -unos cinco millones de personas fueron condenadas entre 1922 y 1953-, pero esta no se interrumpió a su muerte pese a la amnistía general decretada por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).