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Ciudad del Vaticano (Reuters).- El Papa Benedicto XVI dirigió el sábado a la religión católica a la Pascua con un servicio en el Vaticano en el que bautizó a un musulmán converso que es uno de los periodistas más famosos y polémicos de Italia.
Para conmemorar las terceras Pascuas de su pontificado, el Papa de origen alemán comenzó el servicio en el atrio de una Basílica de San Pedro a oscuras, donde marcó las letras griegas Alfa y Omega en una vela grande.
Miles de feligreses prendieron un mar de velas dentro de la basílica antes de que se encendieran las luces, en un ritual que simboliza la oscuridad del mundo después de la muerte de Cristo, y la luz de la resurrección.
El día de Pascua, el más importante en el calendario de la liturgia de la Iglesia, recuerda el resurgimiento de Cristo tras la muerte tres días después de su crucifixión.
En un sermón, Benedicto XVI trazó una conexión entre la resurrección de Cristo y el sacramento del bautismo, el rito de iniciación del cristianismo. "(...) desde el abismo de la muerte, él pudo elevarse a la vida (...) eso es exactamente lo que ocurre en el bautismo", dijo el papa.
El pontífice tradicionalmente bautiza a los recién nacidos el 1 de enero, y a los adultos conversos al catolicismo en la víspera de Pascua.
Uno de los siete adultos a los que bautizó el sábado por la noche era Magdi Allam, de 55 años, un periodista nacido en Egipto que, como subdirector del importante diario Corriere della Sera, es uno de los intelectuales más reconocidos de Italia.
Allam, un duro crítico del extremismo islámico y fuerte partidario de Israel, está protegido por una custodia policial debido a que ha recibido amenazas. Su conversión al cristianismo era un secreto bien guardado, que el Vaticano reveló en un comunicado cuando faltaba menos de una hora para el inicio del servicio de víspera de Pascua.
Allam defendió al papa en el 2006 cuando el pontífice dio un discurso en Regensburg, Alemania, que muchos musulmanes percibieron como una presentación del Islam como una fe violenta.
Allam, quien vive en Italia desde hace 35 años, ha dicho que él nunca fue un musulmán muy devoto. Aún así, su conversión al cristianismo sorprendió a muchos.
"Lo que me sorprende, es el alto perfil que ha dado el Vaticano a esta conversión", dijo Yaha Sergio Yahe Pallavicini, vicepresidente de la Comunidad Religiosa Islámica Italiana, a Reuters.