16:46 | El grupo de corresponsales, del que se desconoce su número, podrá realizar entrevistas mañana a las víctimas de la violencia en la capital Lhasa
Beijing (DPA).- El Gobierno chino anunció este martes que organizará una visita a Lhasa para un grupo reducido de periodistas extranjeros, aunque sin libertad de movimiento y más de una semana después de los sangrientos disturbios en el Tíbet.
El Ministerio del Exterior responde así a las protestas internacionales por la prohibición informativa a los corresponsales y a los sesgados datos que llegan desde las zonas de las manifestaciones en el Tíbet y en provincias vecinas.
El grupo partirá mañana, miércoles, y podrá realizar en Lhasa entrevistas con "víctimas de las acciones criminales" y visitar sitios "que fueron saqueados e incendiados", anunció el portavoz del ministerio, Qin Gang.
"Creo que la prensa extranjera podrá comprender mejor mediante la visita lo que pasó en Lhasa", afirmó el portavoz. Sin embargo, no podrán moverse libremente. Al ser interrogado al respecto, el portavoz se refirió a la necesidad de las autoridades locales "de garantizar la seguridad de los periodistas extranjeros".
No está claro cómo serán elegidos los que viajen entre los 700 periodistas extranjeros acreditados en Beijing. Un funcionario del ministerio comentó ante la pregunta de un corresponsal que habrá muchos estadounidenses, porque los medios de ese país informaron de forma "parcial" sobre los disturbios de los tibetanos.
"No podemos organizar un viaje para todos", comentó el portavoz Qin, quien defendió además la prohibición a los periodistas extranjeros de viajar por su cuenta al Tíbet o las provincias con población tibetana como Sichuan, Gansu o Qinghai. "Las medidas se toman por su propia seguridad", aseguró, y añadió que de hecho gobiernos extranjeros han emitido advertencias a sus ciudadanos de no viajar allí.
Mientras que el aparato de propaganda chino acusa a los medios extranjeros de no informar la verdad de lo que está ocurriendo en el Tíbet, la censura en China impidió que se publicara en los grandes medios la acción de protesta que se produjo el lunes pasado durante el encendido del fuego olímpico en Grecia.
Las emisiones vía satélite de la cadena estadounidense CNN son interrumpidas cada vez que aparece una información sobre los disturbios en el Tíbet y han sido bloqueadas todas las páginas de Internet de tibetanos en el exilio.