7:38 | La alianza ofreció el ingreso a Croacia y Albania pero se lo negó por el momento a Ucrania y Georgia
Bucarest (EFE).- El presidente de EEUU, George W. Bush, pidió hoy que se escuchen "de forma completa e imparcial" las peticiones de ingreso de los países interesados en sumarse a la OTAN.
La Alianza ha ofrecido formalmente el ingreso a Croacia y Albania, pero ha dejado fuera a un tercer aspirante, Macedonia, hasta que este país no resuelva la disputa sobre su nombre con Grecia.
Asimismo, los 26 han decidido no ofrecer por el momento a Ucrania y Georgia un "Plan de Acción" que abra la puerta a un ingreso en el futuro, como había reclamado Estados Unidos, aunque sí decidieron reforzar su cooperación.
En una sesión de los aliados con los dos futuros miembros, el presidente estadounidense afirmó que las puertas de la alianza "deben quedar abiertas a otros que han mostrado su disposición a efectuar las reformas necesarias" y aseguró que "el proceso de ampliación continuará".
Bush expresó su "decepción" porque los aliados no alcanzaran un consenso sobre Macedonia e instó a que la disputa sobre el nombre de la ex república yugoslava se resuelva "rápidamente, para que su ingreso pueda producirse tan pronto como sea posible".
La OTAN "espera con anticipación el momento en que este país podrá ocupar el lugar que le corresponde en su seno", agregó.
El secretario general de la Alianza, Jaap de Hoop Scheffer, declaró hoy tras la reunión del Consejo Atlántico que los líderes aliados reconocen el derecho de Ucrania y Georgia a convertirse en miembros de la OTAN.
"Hemos acordado hoy que estos países van a convertirse en miembros de la OTAN", manifestó el responsable de la Alianza al citar el comunicado final del Consejo.
"El MAP -el plan de acción- es el próximo paso en su camino directo hacia la adhesión", agregó.
"Vamos a iniciar un compromiso intensivo al máximo nivel. Hemos pedido a los ministros de Exteriores (de la Alianza) una primera evaluación en su reunión de diciembre próximo", dijo Scheffer en una rueda de prensa.
Las amenazas de consecuencias negativas de parte de Rusia, pero también las reservas expresadas por algunos importantes aliados como Alemania y Francia, echaron por tierra la aspiraciones más inmediatas de Kiev y Tiflis de recibir un MAP.
Esos dos países vivieron en los últimos años sendas "revoluciones democráticas" para desprenderse de la fuerte influencia que Rusia ejercía sobre ellos.