13:27 | Las 800 invitaciones a la boda llevarán un dispositivo que hacen imposible su falsificación. Pareja no tendrá luna de miel por compromisos de joven lírico
(EFE).- Como una boda de ensueño rodeada de fuertes medidas de seguridad. Así será mañana sábado el enlace matrimonial entre el tenor peruano Juan Diego Flórez y la ex modelo australiana Julia Trappe que se celebrará en la Catedral de Lima.
Después de 50 años, a las cinco de la tarde de este 5 de abril los tres portones de la imponente basílica limeña, ubicada en la Plaza de Armas, se abrirán para acoger lo que todos en Perú llaman "la boda del año", a la que asistirán 800 invitados y tiene tintes de "matrimonio real".
Entre los invitados están el presidente peruano, Alan García, y una amplia representación de la lírica mundial, además de la viuda de Luciano Pavarotti, Nicoletta Mantovani, quien no ha confirmado aún asistencia, y el cantante canadiense Bryan Adams.
Para garantizar que todo esté bajo control, se pondrá en marcha la denominada "Operación Bandera Peruana", en la que participará una empresa privada y más de cien miembros de las fuerzas de seguridad del Estado.
Todo ello convertirá la boda de Juan Diego Flórez y Julia Trappe en uno de los eventos más mediáticos de los últimos años en Perú, en el que el canal estatal de televisión cubrirá lo que ocurra en el interior del templo, mientras el resto de medios nacionales e internacionales solo podrán tomar imágenes del exterior.
La organización ha dispuesto autobuses para trasladar a los invitados desde los distintos hoteles hasta la Catedral, que se vestirá con una gran alfombra roja desde su entrada hasta el altar mayor.
Acompañados por la Sinfónica de Lima, dirigida por el maestro Andrés Santa María, los novios recibirán la bendición del Arzobispo de Lima, monseñor Juan Luis Cipriani, quien oficiará el rito religioso.
Al término de la ceremonia, los invitados recorrerán a pie la Plaza de Armas para asistir a una recepción en la Municipalidad de Lima donde se producirá el tradicional brindis.
Posteriormente, los mismos autobuses les trasladarán al museo Pedro de Osma, en el pintoresco distrito de Barranco, donde se celebrará la cena, preparada por la reconocida chef Marisa Guiulfo, quien -a petición del novio- servirá comida criolla, típica de la costa limeña.
En este mismo lugar, una antigua casona rehabilitada, tendrá lugar el gran baile que se prevé se prolongue hasta entrada la madrugada.
Si bien hay una gran expectación en torno al gran tenor peruano, a quien el mismo Pavarotti tildó como su discípulo, todas las miradas apuntan a la novia, una rubia ex modelo australiana que -de acuerdo a la prensa peruana- "está serena y atenta al más mínimo detalle de la boda".
Trappe llegará a la catedral en un cadillac blanco y después recorrerá la alfombra roja hasta el altar, vestida con un traje clásico con incrustaciones de cristal y valorado en 20.000 dólares, diseñado por Massimo Gasparón, famoso modisto y director de escena del mundo de la ópera europeo, según el diario "Ojo".
El peinado y el maquillaje de la novia estarán a cargo del estilista Enzo Vitale, con un costo de 10.000 dólares y que emulará la moda de los años 60 del siglo pasado, agrega el rotativo limeño.
El cabello lo llevará recogido con una tiara italiana de cristales de Swarovski, bañada en oro y platino. "No es una exageración decir que el vestido es una joya. Lleva un corsé con un pequeño escote. El vestido es blanco y tiene una larga cola", comentó en una entrevista a este diario el estilista Enzo Vitale.
Entre las curiosidades que rodearán el enlace se encuentran las originales invitaciones que llevan un dispositivo que hacen imposible su falsificación, similares a las entradas de un concierto.
Además, la pareja se quedará sin luna de miel, ya que los compromisos líricos de Juan Diego Flórez les obligará a partir este mismo domingo a Estados Unidos.