17:58 | Según algunos expertos en economía, la fuerte inversión de los países asiáticos hace que se dependa cada vez menos de Estados Unidos
Washington (DPA).- La economía latinoamericana, con la excepción de México, está sobrellevando con sorprendente buena salud la crisis económica mundial, gracias a que ya no depende tanto de Estados Unidos y está ahora más cerca de China, según las conclusiones del Banco Mundial.
Además, las reformas estructurales emprendidas en los gobiernos de la región desde el 2003 tuvieron más y mejores efectos de los esperados, según reconoció Augusto de
La región dispone ahora de un gran colchón de liquidez, menos necesidad de endeudamiento, sistemas cambiarios más flexibles, más gasto en políticas sociales y menos déficit o incluso superávit fiscal.
Sin embargo, el dato más llamativo es "la diversificación de la economía latinoamericana para crear conexiones con otras partes del mundo", que De
Los factores principales para ello son el aumento del comercio de doble vía y de la inversión china en la región, especialmente en recursos minerales y agrícolas. "Que nuestro crecimiento esté más acoplado al chino quiere decir que lo que pase con EE.UU. importa menos para nuestro crecimiento. Lo que pase con China empieza a importar más", afirmó.
El nuevo panorama explica en gran parte por qué Latinoamérica está superando sin grandes problemas la crisis económica desatada en Estados Unidos y que todos los organismos consideran se está extendiendo a casi todo el planeta.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) predijo, por ejemplo, que hay un 25% de probabilidades de que la economía global entre en recesión.
En Latinoamérica, sin embargo, las tasas de crecimiento de años anteriores se están manteniendo y en algunos casos, como Brasil, están creciendo. La zona crecerá al 4,4% en el 2008, solo una leve merma respecto al 5,6% del 2007. Estados Unidos crecerá apenas al 0,5% este año y, según el FMI, entrará en una "leve recesión". China, por el contrario seguirá creciendo por encima de l 9%.
Además, las inversiones en Latinoamérica ya no son vistas como el mayor de los riesgos. De