11:09 | La acería, privatizada en 1997 y controlada por un conglomerado argentino, es la más grande de la región andina y el Caribe
Caracas (Reuters).- El Gobierno de Venezuela decidió en la madrugada de este miércoles renacionalizar la siderúrgica Ternium Sidor, controlada por el conglomerado argentino Techint, apenas días después de anunciar la estatización de las tres principales cementeras del país.
El sindicato y fuentes gubernamentales confirmaron a Reuters la decisión del presidente Hugo Chávez de hacerse con la mayor acería de la región andina y el Caribe, en medio de un dilatado conflicto laboral por la contratación colectiva.
El anuncio fue hecho por el vicepresidente venezolano, Ramón Carrizalez, en medio de una reunión entre representantes de la empresa y de los trabajadores, y posteriormente confirmado por un ministro y fuentes del Ministerio de Industrias Básicas y Minería. Un portavoz de Techint en Argentina afirmó que no harán comentarios sobre el tema.
Por su parte, un representante de la empresa en Venezuela dijo estar al tanto del anuncio de estatización hecho por el vicepresidente del Gobierno en la reunión, pero también declinó hacer mayores comentarios.
Techint es el principal accionista de Ternium, que controla un 60% del capital accionario de la siderúrgica, en la que el Estado ostenta una participación del 20%, mientras que el restante 20% está en manos de trabajadores y ex trabajadores de la empresa.
Ternium Sidor, privatizada en 1997, es la principal siderúrgica de la región andina y el Caribe, con una producción de acero líquido de 4,5 millones de toneladas A las 10.00 horal local (14:30 GMT), las acciones de Ternium se desplomaban un 9,36%, a 35,06 dólares, en la Bolsa de Valores de Nueva York.
Amenaza cumplida
En el 2007, en medio de una oleada de nacionalizaciones, Hugo Chávez amenazó a Techint, el mayor grupo industrial de Argentina, con estatizar las operaciones de la compañía en Venezuela, acusándola de privilegiar la exportación en detrimento del mercado doméstico.
Finalmente, el mandatario, quien mantiene una fuerte sintonía política con la presidenta argentina, Cristina Fernández, y con su predecesor, Néstor Kirchner, accedió a negociar un acuerdo con la empresa para asegurar un adecuado suministro a los clientes locales.
Sin embargo, un enconado conflicto laboral por la contratación colectiva que generó varios paros de producción en los últimos meses e incluso la amenaza de una huelga indefinida hizo que Chávez dijera el domingo que intervendría en el tema luego del fracaso de las negociaciones.