9:54 | Al mediodía de Perú comenzará el recorrido de la llama por la capital argentina, en el que quedó descartado la presencia de Diego Maradona
Buenos Aires (EFE).- Buenos Aires ultima este viernes los preparativos para el histórico desfile de la antorcha olímpica, en medio de un fortísimo operativo de seguridad y de amenazas de lluvias y protestas de grupos chinos disidentes.
Con la ausencia confirmada del ex futbolista Diego Maradona, a quien los organizadores habían pensado como la personalidad que transportaría el fuego olímpico en el primer tramo del recorrido, la ceremonia comenzará hacia las 17:00 GMT (12:00 p.m. hora peruana) y se prevé que durará unas tres horas.
La antorcha visitará por primera vez en la historia a Argentina, el único país latinoamericano por donde pasará en su camino hacia los Juegos Olímpicos de Beijing, que se celebrarán en agosto.
En total son ochenta los elegidos para llevar la antorcha, la mayoría deportistas, en un recorrido de casi 14 kilómetros que unirá el selecto barrio de Puerto Madero, a orillas del Río de la Plata, con el Club Hípico Argentino, situado en la zona norte de la capital.
Antes de la largada, el bailarín clásico Iñaki Urlezaga ofrecerá un espectáculo de danza, mientras que para el cierre está programado un recital de los cantantes Soledad y Luciano Pereyra.
Cada una de las personalidades que llevará la antorcha a pie hará con ella un recorrido de unos 200 metros, según explicaron los organizadores.
El primero en trasladarla será Carlos Espínola, triple medallista olímpico en vela, pero el fuego olímpico también pasará por las manos de la capitana de la selección de hockey Magdalena Aicega, plata en Sidney 2000; el ex futbolista Gabriel Batistuta y el jugador de la selección de rugby Manuel Contepomi.
En el tramo final del recorrido hasta el Club Hípico la portará la ex tenista Gabriela Sabatini, medalla de plata en los Juegos Olímpicos Seúl 88.
A pesar de que representantes en Argentina de agrupaciones internacionales contrarias al Gobierno de Beijing dijeron que no tienen intenciones de apagar la llama ni causar disturbios, los organizadores han previsto un gran operativo de seguridad.
La operación prevé la participación de 1.200 policías, 1.500 agentes de la Prefectura Naval y unos 3.000 voluntarios y trabajadores estatales. Las calles que atraviese la antorcha estarán cortadas por 10 minutos y volverán a abrirse al tránsito una vez que pase la multitud.