17:19 | Mientras que los sectores opositores al Gobierno Colombiano piden que se convoque a una asamblea nacional constituyente
Bogotá (EFE).-, Álvaro Uribe defendió este miércoles la búsqueda de una solución consensuada a la crisis de la "parapolítica", que el martes tuvo un ruidoso capítulo con la detención del ex senador Mario Uribe Escobar, primo del gobernante, quien ha sido acusado por un paramilitar de haber coordinado una masacre.
El jefe del Estado pidió que se le deje discutir con toda la gente cómo se va a manejar esta coyuntura, para la que los sectores de oposición han propuesto la convocatoria de una asamblea nacional constituyente, salida que Uribe no comparte.
Los comentarios del presidente llegan en un momento en el que el país no deja de discutir sobre la manera como el primo del mandatario trató el martes de evitar que fuese detenido, por orden de la Fiscalía General, dentro de un proceso por sus presuntos nexos con la ahora disuelta organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
Una vez informado de la decisión judicial, el ex legislador buscó refugió en la Embajada de Costa Rica, país al que solicitó que lo acogiera como asilado político, tarea en la que no tuvo éxito.
"Cómo podrá ser político un concierto para delinquir, cuando son crímenes de lesa humanidad", se preguntó el senador Gustavo Petro, del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), que conforma la bancada opositora al Gobierno junto al Partido Liberal Colombiano (PLA), del que Uribe y su primo son disidentes.
El director del PLC, el ex presidente César Gaviria (1990-1994), también rechazó la pretensión de Uribe Escobar de obtener el asilo con argumentos no válidos. "La actitud del ex senador fue deplorable", afirmó Gaviria, quien comparte con el PDA la necesidad de que esta crisis sea resuelta mediante una asamblea constituyente.
Los opositores consideran que un Legislativo con la tercera parte de sus miembros implicados en el mismo escándalo tenga la legitimidad para asumir y gestionar la reforma política que defienden Uribe y la bancada de gobierno.
Sesenta y cuatro congresistas, 32 de los cuales están detenidos, han sido vinculados por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) con la "parapolítica", que se desató en noviembre del 2006 con la divulgación de un acuerdo de parlamentarios con jefes de las AUC para "refundar la patria" y suscribir un "nuevo pacto social".
El jefe del Estado admitió de nuevo que, para él, es doloroso ver la situación de su primo, con quien tuvo una trayectoria política común que iniciaron en Antioquia, departamento del noroeste del que ambos son oriundos. Sin embargo, Uribe afirmó en una entrevista con la cadena bogotana Caracol Radio que "el dolor del presidente no le excluye de sus responsabilidades ante la patria".