0:18 | "Lo que debería ver el Congreso es cómo renunciar a la informalidad laboral y no la renuncia de un parlamentario", dijo el presidente de la República
(ANDINA).- El presidente Alan García Pérez criticó al Congreso por dedicar su tiempo a debatir reformas como la renuncia al cargo de parlamentario, antes que buscar solución a los grandes problemas nacionales, como la situación de millones de peruanos que no tendrán pensiones.
Fue al comentar el grave problema que significa para el país la existencia de una alta tasa de informalidad laboral, con trabajadores que no gozan de ningún derecho, y que en el futuro no tendrán ni pensión ni asistencia médica para subsistir.
El jefe del Estado dijo que el Gobierno se encuentra muy preocupado por tema, porque entiende que es ahora cuando se debe buscar una solución, y que para ello se necesita el concurso del Parlamento.
"Pero el Congreso discute otras cosas, que tal vez sean muy importantes, pero yo no lo entiendo así; un Congreso que es elegido para discutir cómo se puede renunciar a él, que es en este momento el gran tema del Congreso", manifestó.
"Elegimos un Congreso que se dedica días de días a discutir cómo se puede renunciar a ser congresista; ¿qué extraño? cuando hay estos temas de millones de trabajadores que necesitan una solución", agregó.
García indicó que lo que debería ver el Congreso "es cómo renunciar a la informalidad laboral, y no la renuncia de un parlamentario".
Las palabras del Primer Mandatario estuvieron referidas a la decisión tomada ayer por la Comisión de Constitución, para que la renuncia de un legislador pueda ser llevada al pleno para una solución final.
Como se recuerda, este tema ha sido alentado por el congresista aprista Javier Valle Riestra, quien ha expresado en múltiples ocasiones su deseo de renunciar a la labor legislativa.
García Pérez se reunió esta tarde en Palacio de Gobierno con los primeros 7 mil desafiliados del sistema privado de pensiones, para pasarse al sistema nacional que administra la Oficina Nacional de Normalización (ONP).
Ante ellos, el jefe del Estado presentó un panorama desolador sobre la alta tasa de informalidad laboral en el país, a la que llamó la nueva esclavitud del siglo 21.
Dijo, por ejemplo, que actualmente existen 7 millones de trabajadores que están en la informalidad laboral, que no gozan de ningún beneficio, y que básicamente se concentran en unas 400 mil pequeñas y microempresas.
Indicó que estos trabajadores en el futuro no tendrán derecho a ninguna pensión de jubilación, y por lo tanto, tendrán serios problemas para subsistir.
Pero el problema, dijo el presidente, no está en los empleadores, en que sean malos y quieran explotar a sus trabajadores, sino en el alto costo de la formalidad, que hace que por ejemplo por cada 100 soles que se paga a un trabajador, hay que pagar 61 soles más por otros derechos.
Indicó que la solución a este problema no es la represión ni enviar a la policía a esos comercios para obligarlos a formalizar a sus trabajadores, porque sencillamente al día siguiente cerrarían o despedirían a la mitad de sus trabajadores para formalizar a la otra mitad.
La solución, según el jefe del Estado, es encontrar una fórmula intermedia, un punto de equilibrio que ayude al empleador a formalizar a sus trabajadores, sin que ello represente un alto costo para sus finanzas, que puede afectar la viabilidad de su empresa.
Por ejemplo, agregó, en vez de 61 soles, el costo de la formalidad laboral podría reducirse a 30 ó 40 soles por cada 100 soles de salario.
Afirmó que el gobierno está evaluando este tema, pero para ello se requiere el concurso del Congreso.