10:52 | La atractiva actriz estuvo en Brasil para el estreno en Latinoamérica de la quinta temporada de 'Nip/Tuck', serie que protagoniza
Por José Puga. Enviado especial
Sao Paulo. La actriz estadounidense Kelly Carlson -más conocida como la problemática Kimber Henry en la serie "Nip/Tuck"- compartió con El Comercio una agradable cena en la que confesó sus más grandes miedos, anhelos y su mirada crítica sobre el mundo de la belleza y la fama.
¿Cómo cambiará su personaje en la sexta temporada que comenzó a grabar esta semana?
Bueno, Kimber llegará a salir de las drogas y se encargará de su pequeña hija. Además, hay cosas muy graciosas que le pasarán a Christian Troy (Julian McMahon). Se van a reír muchísimo, pero no quiero arruinarles la trama.
Al ser una actriz conocida, la fama le otorga un poder que muchas veces es difícil de manejar. ¿Cuál es su cable a tierra?
Depende mucho de cómo te han criado y de tu autoestima. No me siento famosa y si lo fuera algún día, no cambiaría ni miraría a las personas a partir de cómo me siento. Uno nunca debe olvidar sus raíces. Solo mi estilo de vida ha cambiado, no mi forma de ser.
¿Cómo relaciona esto con su personaje? Kimber Henry también buscaba el estrellato y termina en la quinta temporada al borde de la indigencia.
Lo que más me atrajo del papel de Kimber fue que se parece a ese tipo de chicas que llegan a una gran metrópoli y piensan que ser bonita es lo único que se necesita en este negocio. Son personas que tienen un sentido falso de su autoestima.
Es crítica acerca de la frivolidad y la belleza, pero hace poco participó como jueza en Miss América
Sí, claro. Estuve ahí antes de venir a Sao Paulo. Los organizadores querían que le hiciera una pregunta a una de las concursantes: ¿Cómo cambiaría usted la reputación de Estados Unidos?
¡Obviamente, ninguna mujer va a cambiar la visión que el mundo tiene de Estados Unidos! (sic). Quería escarbar dentro de esta persona y esta pregunta no me lo permitía. Por eso le pregunté: ¿Cómo utilizaría las oportunidades que le daba su belleza de una manera más constructiva en caso ganara? Quería saber si abusaría de este poder o no.
¿Qué le respondió?
No lo hizo bien. Me respondió: "Estoy aquí para concursar". En Los Ángeles y Miami abundan estas chicas que tratan de ser famosas, pero que están vacías. Por eso quería interpretar a Kimber, porque me intriga cómo piensan estas mujeres. Saber actuar no es suficiente. Hay que comprender el negocio detrás de las producciones también.
¿A qué se dedica en sus ratos libres?
En este momento de mi vida es muy importante para mí ser productiva. Por eso, cuando tengo tiempo, viajo alrededor del mundo promocionando "Nip/Tuck". También hace poco escribí un guion sobre la trágica relación de Sharon Tate y Roman Polanski. Sin embargo, nunca estudié para ser guionista. Espero también hacer un filme independiente en Minneapolis y en el futuro me gustaría retomar mi carrera de veterinaria. Me quedé en el primer año de Medicina.
Sé que le tiene mucho miedo a viajar en avión. ¿Cómo logra evadir esta fobia mientras viaja alrededor del globo?
Bueno, he evolucionado. Por muchos años, viajaba siempre en el asiento 2A. Siempre he necesitado estar en control. He viajado en avión muchas veces, pero me gusta escuchar el tráfico aéreo y si puedo manejar el avión yo misma, lo haría.
El problema es cuando debo sentarme atrás, ¡eso no lo aguanto! (ríe). Tomo calmantes para poder estar tranquila. Una vez, por accidente terminé rompiéndole la camisa a un hombre que se sentaba a mi lado.
Usted apoyó a las tropas estadounidenses en Iraq, pero en estos momentos los candidatos a la presidencia de EE.UU. anuncian el cambio y la paz como algo irreversible. ¿Usted ha cambiado de opinión con respecto a la guerra?
Cuando estalló lo del 11 de setiembre del 2001, todo EE.UU. apoyó la intervención en Medio Oriente. Además, vengo de una familia republicana y también vivo en Los Ángeles, una ciudad muy liberal.
Es muy bueno que tengamos un candidato negro y una mujer; representa que el mundo está cambiando para bien. Sin embargo, no sé por quién votaría. Me gustaría que el presidente fuera demócrata y un republicano fuera el vicepresidente.