23:05 | Sin embargo, el presidente de la República descartó que el ex mandatario disponga de teléfonos celular y satelital
(Reuters) - El presidente de la República, Alan García, dijo el sábado que no ve inconveniente en que el ex mandatario Alberto Fujimori reciba la visita de una adivina en su prisión dentro de un cuartel policial, pero rechazó que cuente con otros privilegios en su encierro.
García descartó que Fujimori, quien enfrenta un juicio por abuso a los derechos humanos, disponga de teléfonos celular y satelital para llamar a Japón, además de acceso a Internet, tal como informó el viernes un diario local.
El mismo diario había informado también sobre la visita de una adivina.
Fujimori está procesado por casos entre los que figuran dos matanzas en las que 25 personas fueron ejecutadas presuntamente por agentes del Estado, bajo la sospecha de pertenecer a la guerrilla izquierdista Sendero Luminoso, y por el secuestro de opositores a su Gobierno entre 1990 y el 2000.
"Finalmente, no sé qué pecado es que ingrese una adivina. Si alguien quiere adivinar su suerte en el futuro, tiene derecho a pensar que tiene razón o no", dijo García a periodistas.
El reportaje señaló también que Fujimori recibe visitas de los legisladores de su partido político durante todo el día, lo que violaría las normas de su régimen carcelario que sólo permite visitas de familiares en horario restringido.
García explicó que estas visitas responden al derecho que tienen todos los congresistas en el Perú para ingresar en cualquier momento a centros penitenciarios, con el fin de impedir detenciones arbitarias o maltratos, según lo establece la Constitución.
"Si eso coincide porque el jefe de un partido está ahí y los parlamentarios se aprovechan de ese artículo se tendría que cambiar la Constitución para impedírselo", agregó.
García sostuvo que pese a haber sido uno de los primeros atacados por el Gobierno de Fujimori, no es "rencoroso" y no pretende "maniatarlo" ni exacerbar los ánimos en su contra.
"El hombre (Fujimori) ya está enjuiciado y va a ser, si el tribunal lo juzga, sancionado. ¿O ya qué quiere? ¿qué lo cuelguen de las uñas? ¿que le demos arroz con piedras? ¿Qué más quiere usted para castigarlo? (...) Eso me parece perderse por las ramas, francamente", afirmó García.
Familiares y partidarios de Fujimori afirman que la salud del ex mandatario estaría quebrada por restricciones carcelarias que le estarían generando "dolores de espalda y edemas en los pies".
El hijo menor del ex mandatario, Kenji Fujimori, reclamó en febrero entre lágrimas mejores condiciones de reclusión para su padre y acusó a García de querer "enterrar políticamente" y "matar lentamente" al ex jefe de Estado. La fiscalía ha pedido 30 años de prisión para Fujimori.