19:01 | Henry Rafael, colaborador de elcomercio.com.pe en EE.UU., analiza los posibles escenarios sobre las elecciones primarias demócratas
Hace varias campañas electorales que no se veía una lucha tan reñida entre dos precandidatos demócratas por la nominación de su partido para aspirar a la presidencia estadounidense.
Barack Obama y Hillary Clinton han batallado por meses, y esa contienda podría llegar a su fin cuando se conozcan los resultados de las primarias de Carolina del Norte e Indiana, dos estados que reparten 187 delegados en total.
Henry Rafael, colaborador de elcomercio.com.pe, hizo un análisis de los tres escenarios posibles en las votaciones en ambos estados, que -según dice- definirían al candidato demócrata: que Obama gane en ambos estados; que, como han pronosticado los diversos sondeos, el senador por Illinois obtenga un triunfo en Carolina del Norte y la ex primera dama en Indiana; y tercero, que la senadora por Nueva York arrase en los dos estados.
"Siguiendo las matemáticas, el primer escenario siempre es favorable para Obama porque mantiene una mayoría de voto popular. Si gana en ambos estados, casi con seguridad consolidaría su nominación como candidato demócrata porque sería muy difícil que Clinton la alcance", opinó Rafael.
"Sin embargo, el panorama que se espera es que Clinton gane Indiana y Obama en Carolina del Norte. En ese caso, la pelea continúa hasta las últimas primarias, que se realizarán el 3 de junio en Montana y Dakota del Sur y que repartirán 47 delegados. Pero el impacto que pueda o no reflejarse en la decisión que tomen los superdelegados en la Convención Demócrata de agosto próximo", sostiene.
"Por último, si se diera el caso de que ganara Clinton las dos elecciones sería una gran impacto, no solo numérico, sino mediático -por la maquinaria que maneja Clinton en la interna del Partido Demócrata- y político porque la impulsaría bastante y golpearía a Obama de tal forma que le costaría demasiado recuperarse del golpe".
Para Rafael, lo que sí es un hecho es que Hillary Clinton siempre parte en desventaja y que el último tramo de su camino es bien complicado, sobre todo si hay una decisión dividida en las seis próximas primarias, en las que todavía hay en juego 217 delegados, que dejarían al senador por Illinois como el candidato de su partido.