17:24 | El delantero argentino quiere llegar al Perú para sacar a los íntimos de su mala situación
Por Angel Hugo Pilares
"Estoy como loco. Estoy haciendo todo con mi representante y ni siquiera he comido", dijo Rubén Darío Gigena quien ya ha vendido sus cosas e hizo sus maletas para venir a jugar por Alianza Lima.
Sin embargo, hoy tras una reunión de cuatro horas con la dirigencia del Deportivo Luqueño, equipo donde juega, el delantero argentino aún no conseguía lo único que necesita para venir a Lima y jugar por el cuadro íntimo: pagar un dinero que exige el club paraguayo para que pueda desvincularse.
"Todavía estoy en tratativas con el presidente de Deportivo Luqueño por el tema de mi pase, porque tengo entendido que eso se necesita rápido allá (en Perú). Estoy esperando que el presidente pueda mandarlos, pero todavía no solucionamos nada y estoy en eso. Desde hoy estoy en una reunión con esta gente y no han solucionado nada", dijo Gigena a elcomercio.com.pe desde Paraguay.
"Lo de Alianza ya está todo", confirma el delantero como lo confirmaron los íntimos más temprano. "Ahora el tema es ver cómo me desligo de acá. No me puedo desvincular tan rápido de Deportivo Luqueño porque tengo contrato hasta junio, pero estoy esperando el pase lo más rápido posible para poder irme", añadió.
Y es que las ansias le ganan: "La verdad y sinceramente tengo muchas ganas de ir, te comento que ya estoy vendiendo todas mis cosas y eso que todavía estoy en conversaciones. Si no lo consigo, en lo anímico va a ser un bajón importante para mí. El club está pidiendo una platita para que le quede y se está haciendo complicado".
"Hoy por la noche podría estar listo", dice Gigena, quien conoce poco de la actualidad de Alianza, pero bastante de su historia: "Del fútbol peruano conozco muy poco. Sé que Alianza volvió a perder y están en octava posición más o menos (en realidad están undécimos), pero tengo ganas de jugar en un equipo grande como Alianza que tiene que salir del lugar en que está".
Gigena prefiere evitar la responsabilidad, trabaja despacio y si se le hace la misma pregunta que a todos los jugadores que han fichado por Alianza (¿Vas a ser el salvador del equipo?) Rubén Darío responde con una sinceridad aplastante: "Salvador es una palabra muy jodida, ojalá lo fuera, pero siempre me pongo como objetivo terminar entre los tres o cuatro goleadores del torneo. No soy salvador pero trato de hacer lo mejor posible".
Gigena tiene hasta el 19 de mayo para presentar su carta pase. Esa información llega de la ADFP. Tiene tiempo aún, aunque Alianza parece necesitarlo antes.