
8:33 | Presidente peruano considera clave sostener reunión con pares andinos para fijar posición en torno al TLC con Europa
Por Diana Seminario Marón / Juan Zegarra Salas
La cumbre ALC-UE trata sobre el cambio climático y precisamente el Perú está entre los tres países más vulnerables a ese cambio. ¿Cuál es el compromiso del Gobierno?
Una de las mayores agresiones al medio ambiente es la pobreza, que contamina, que no tiene procedimientos de aguas residuales y que no tiene agua potable. El Perú ha sido tomado como ejemplo por Europa para crear el fondo del agua europeo. Ellos han comprendido que la primera bandera nuestra, que es agua potable y alcantarillado, es una defensa extraordinaria del medio ambiente, cosa que aquí no se valora. Además, está la puesta en marcha de todo lo que sea la sustitución del petróleo por el gas. Esa es una contribución enorme del Perú al medio ambiente.
¿Usted que tanto resalta el modelo chino, sabe que hay cálculos según los cuales si hubiera cinco China se consumirían los recursos del planeta o necesitaríamos de cuatro planetas más?
A mí no me gustan los catastrofismos y la realidad es que no hay cinco China sino solo una. Tampoco creamos que los chinos son una legión de mil 200 millones de tontos que quieren enfermarse de los pulmones a cambio de tener un teléfono celular. El crecimiento mismo va replanteando los objetivos de la sociedad. Con la misma inteligencia tecnológica con la que China está saltando a una condición de país medio, también va a saltar a objetivos medioambientales.
¿Hasta qué punto el Perú estará amarrado a la Comunidad Andina de Naciones (CAN) en su negociación de TLC con Europa?
En principio, espero que esta cumbre no sea un ritual de declamatorias ni un paseo al otro lado del mundo. Tiene que sacar conclusiones. Una de ellas tiene que ver con la crisis mundial de alimentos. Necesitamos volver los ojos a la producción de alimentos y dejar de lado o graduar este cambio de uso de tierras hacia el etanol, que está haciendo mucho daño mundial. Al querer cambiar petróleo por etanol hemos entrado a una trampa que resulta peor. En segundo lugar requerimos de un proyecto eléctrico que nos permita utilizar las caídas de agua de la cordillera chilena y peruana para generar toda la electricidad que necesita Sudamérica y hasta Centroamérica. De esa manera vamos desterrando el uso de las plantas petroleras. En tercer lugar está el tema de la forestación. Si de verdad Europa quiere intervenir en los grados climáticos tiene que hacer --en acuerdo con nosotros-- una gran inversión de reforestación en la Amazonía, que no debe ser un territorio intocable. Debe continuar siendo el pulmón de la humanidad, pero también que sea trabajado. Otra propuesta es la desalinización del agua de mar para salir del estrés de los catastrofistas, que dicen que nos quedaremos sin agua dulce, pese a que el planeta está rodeado por cuatro quintas partes de agua. Eso creo que sí le interesará a Europa para acabar con la miseria y defender el medio ambiente.
¿Usted se ha puesto como meta superar a Chile?
Cada año que pasa vamos reduciendo 5% la distancia que nos separa de Chile. Es un asunto de mantener el rumbo.
¿En el año 2011 podemos superar a Chile?
No, eso sería fácil de decir, yo considero que el 2015 el Perú será en términos exportadores y sociales una sociedad cualitativamente superior a la chilena.
Retomemos el tema del TLC con Europa. ¿Hasta cuándo vamos a seguir esperando a la CAN?
Soy por principio impaciente, pero el cargo me obliga a ser paciente. Allí está la contradicción de la vida de uno. Voy a solicitar a los cuatro presidentes de la Comunidad Andina una reunión inmediatamente después de esta cumbre para tener un sinceramiento de posiciones. ¿Queremos o no queremos el TLC con Europa? Quiero conversarlo en el ámbito de los presidentes y no de funcionarios o empleados.
Pero ya se sabe lo que piensan los presidentes Evo Morales y Rafael Correa
Firmemos un papel para ponernos una meta y en cuánto tiempo podemos acordar el TLC. Ese acuerdo será luego comunicado a la Unión Europea. Si algunos no quieren subirse a ese concepto, entonces habrá llegado el momento de tomar decisiones.
¿Los esperamos hasta cierta fecha, pese a que ya conocemos la posición de Bolivia y Ecuador?
Evidentemente. Mi responsabilidad es hacer que el pueblo peruano tenga más inversiones, mejore el comercio y haya más trabajo. Yo no respondo por otros países. Me he definido siempre como un corredor de maratón. No creo en las carreras de 100 metros que al final dejan exhausto al sujeto. La vida es una larga maratón y hay que ponerse objetivos, ir tranquilos y dejar que se vayan cansando los contendores. Hay varios que he dejado bien cansados en el camino y estoy seguro de que también podemos dejar así a algunos países.
¿Tiene algún plan de contingencia para evitar los malos modales de Hugo Chávez?
No tengo un plan de contingencia, pero creo que los jefes de Estado saben que lo mejor es conversar sin la presencia periodística que invita a decir cosas más llamativas.
Por cierto, es poco elegante sumarse al debate público que señala que los países europeos son amigos indirectos del terrorismo porque financian a las ONG de DD.HH. ¿Qué pasó?
Pasó que por propia iniciativa del Parlamento Europeo decidieron analizar cuáles son los movimientos terroristas y no incluyeron al MRTA. Nuestros amigos de la Eurocámara Luis Yáñez y José Salafranca creyeron que era posible incluir a ese movimiento terrorista en la lista, pero no les funcionó. Tampoco eso es un escándalo espantoso.
¿La iniciativa no salió del Gobierno Peruano? ¿Acaso usted no lo decidió cuando estuvo en España?
Nunca he perdido mi tiempo hablando de esos movimientos. Para eso existen funcionarios y embajadas. Lo que me preocupa es que Europa no tenga una clara visión de los esfuerzos modernizadores y sociales de algunos países de América Latina. En Europa cunde una perspectiva a veces un poco paternal, de descubrimiento del buen salvaje de la antigüedad, donde se dice que hay una mayoría indígena dominada por una minoría económica blanca y que, entonces, hay que comprender a los resistentes, a quienes se alzan en armas. Yo no haría eso ni con ETA ni con el IRA.
¿Cómo insinuar ese sesgo cuando nos van a visitar los presidentes europeos?
¿Y por qué no? Hay que ser transparentes y honestos.
Usted habló de traición a la patria a propósito de la decisión de Aprodeh de negar las actividades del MRTA.
Sí lo dije, el delito de negacionismo es absurdo
¿Qué piensa de Armando Villanueva, quien escribió el prólogo del libro de Víctor Polay y habló de amnistía?
No soy padre de Villanueva.
Es el líder histórico del Apra.
Esa es su responsabilidad y su punto de vista. Yo soy presidente del Perú, hablo por mí, no por otras personas.
Pero cuando alude al negacionismo, le mencionamos el caso de Villanueva.
El negacionismo es el delito por el cual en Europa no se puede afirmar que no hubo genocidio contra los judíos. Si usted lo dice, entonces va a la cárcel.
Eso está tipificado, pero no en una lista
No, el que diga que aquí no hubo terrorismo ni que se puso al Perú en la cuerda floja entonces comete un delito de negacionismo, que no existe, pero es evidentemente una traición a la memoria histórica del Perú. Ese es el tema que a usted le gusta, el negacionismo.