9:43 | Pese a que la población birmana sigue necesitando la ayuda humanitaria, la junta militar sigue limitando la asistencia extranjera
Rangún, Birmania (Reuters).- La junta de Birmania (Myanmar) llevó este sábado a diplomáticos a un recorrido por la zona del delta del Irrawaddy, mientras la cifra de muertos y desaparecidos dejados por el ciclón Nargis superaba los 133.000, convirtiéndolo en uno de los más devastadores que han azotado Asia.
En los últimos 50 años, solo dos ciclones han superado a Nargis en Asia en términos de costos humanos: Una tormenta de 1970 que dejó 500.000 muertos en el vecino Bangladesh y otra que dejó 143.000 muertos en 1991, también en Bangladesh.
Sin embargo, con cerca de 2,5 millones de personas intentando sobrevivir en la zona del delta y la negativa del gobierno militar a admitir una gran operación de ayuda del exterior, expertos en desastres afirman que el balance de víctimas podría aumentar dramáticamente. Funcionarios británicos dicen que la cifra real podría superar ya los 200.000 muertos.
El Ejército, que ha gobernado el país durante los últimos 40 años, insiste en que es capaz de manejar la distribución de la ayuda, aparentemente debido al temor de que el ingreso de extranjeros pudiese afectar su control sobre el poder.
Mientras las fuertes precipitaciones tropicales continúan perjudicando los esfuerzos de ayuda, los generales llevaron este sábado a los diplomáticos con base en Rangún a la zona del delta para presenciar las operaciones del Ejército, aunque se espera que el recorrido solo incluya una zona altamente preparada.
Un enviado que participó en un recorrido similar en el distrito de Rangún, la ex capital, describió las perfectas filas de tiendas de campaña como "campamentos felices". En el delta, la junta tendrá que trabajar mucho más duro para mantener a los diplomáticos lejos de los desamparados.
Esta semana, cerca del pueblo de Kunyangon, filas de hombres, mujeres y niños se extendían a lo largo del camino durante kilómetros, rogando en el lodo y la lluvia por migajas de comida o vestimenta de los vehículos de ayuda que ocasionalmente pasaban.