12:04 | La precandidata demócrata seguiría en la lucha por la nominación de su partido pensando en los comicios del 2012
Washington (DPA).- Barack Obama eligió con cuidado el escenario de su discurso tras la victoria en las primarias de Oregon el martes: en Iowa, donde en enero comenzó una carrera considerada entonces casi imposible de ganar, el precandidato demócrata confirmó que la candidatura presidencial del partido está ya al alcance de la mano.
"Es una forma excepcional de cerrar el círculo", estimó el senador de 46 años, que desde la victoria en el estado liberal de Oregon cuenta con una mayoría de delegados ya inalcanzable por su rival, la ex primera dama Hillary Clinton y ya se perfila como el candidato demócrata para los comicios presidenciales de noviembre.
Mientras que el entorno de Obama habla de una 'piedra angular' en la pugna por la candidatura, Clinton, quien obtuvo un triunfo abrumador en el conservador Kentucky, dejó bien claro que se mantendrá en carrera hasta que se haya contado el último voto.
Entre los comentaristas locales se expande cada vez más la pregunta sobre las posibles intenciones de Hillary, tomando en cuenta que su candidatura, desde un punto de vista estrictamente matemático, es ya una posibilidad casi inexistente. Y las opiniones están divididas.
¿Rumbo al 2012?
Para algunos, como el escritor peruano Mario Vargas Llosa, 'la mujer de acero' (como la llamó recientemente su ex rival John Edwards) ha utilizado las últimas primarias para reforzar su perfil de luchadora con el objeto de atraer el voto de los trabajadores blancos con la mira apuntando ya a la candidatura del 2012. En cualquier caso, la estrategia ya ha aportado a su causa un buen caudal de votos en Virginia Occidental y Kentucky.
Tim Russert, renombrado comentarista de la cadena MSNBC, también especuló que la intención de Clinton es postularse para el cargo de jefa de la mayoría demócrata en el Senado. "Simplemente no lo sabemos", admitió el veterano periodista.
A esta altura, casi nadie cree ya que Clinton mantenga el largo duelo con Obama hasta el día del nombramiento definitivo del candidato en agosto, en Denver. Su jefe de campaña, Howard Wolfson, evadió la pregunta sobre si la precandidata llegaría hasta ese punto. "Ahora se trata sobre todo de forjarle una salida digna", opinó una comentarista de la cadena CNN.
La derrota de Obama en Kentucky, sin embargo, demuestra el poco encanto que el candidato negro genera en el campo y en la clase trabajadora llana, que en diversas zonas sigue viéndolo como una figura elitista. El senador ya había soportado un duro golpe en Virginia Occidental, el estado de las minas de carbón.
"Aún le queda trabajo en ese ámbito", sostuvo otro comentarista. Tanto más cuanto que, según las encuestas, los votantes de esa capa social prefieren al candidato republicano John McCain. También esta situación explica que Obama haya elegido el rural Iowa para su discurso de este martes.