9:43 | Human Rights Watch informó que los corresponsales se topan con grandes dificultades para realizar su labor
Pekín/Hong Kong (DPA) .- Un mes antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Pekín, China aún no cumplió con su promesa de otorgar más libertad de prensa, según un informe de un grupo de derechos humanos publicado hoy.
En algunos ámbitos incluso, las condiciones de trabajo para periodistas locales y extranjeros empeoraron, señala Human Rights Watch (HRW) en su documento presentado en Hong Kong.
Desde los disturbios en marzo, es sobre todo menos posible hacer una cobertura sin limitaciones del Tíbet y las regiones tibetanas.
"El resultado es que en un tiempo en el que la libertad de investigación para los periodistas extranjeros en China en realidad debería alcanzar su clímax, los corresponsales se topan con grandes dificultades", señaló la organización en su informe de 71 páginas titulado "Las zonas prohibidas de China".
La organización califica así las regiones geográficas o los temas que el gobierno considera "sensibles". Entre ellos figuran entrevistas con conocidos críticos del régimen así como informes sobre protestas o la difícil situación de quienes se quejan en la capital, Pekín, de las lamentables condiciones locales.
Muchos ciudadanos chinos entrevistados por medios extranjeros se ven expuestos a cada vez más intimidación, mientras que algunos periodistas extranjeros recibieron amenazas de muerte tras informar sobre los disturbios en las zonas tibetanas de China.
Human Rights Watch reclamó al gobierno implementar en la práctica la reglamentación provisoria para una investigación libre y prolongar su validez más allá de los Juegos Olímpicos. Además, la organización pide que se pueda informar libremente desde las regiones tibetanas.
"En parte porque el COI (Comité Olímpico Internacional) no mostró su voluntad de expresar públicamente sus preocupaciones sobre estas evoluciones, las esperanzas de mejorías en 2008 parecen mínimas", agrega.
El mes pasado, la organización con sede en París Reporteros sin Fronteras también criticó al COI y dijo que tenía información de al menos 24 arrestos o sentencias contra periodistas, disidentes y activistas este año.
"En vez de una apertura, los Juegos están siendo utilizados más que nunca como pretexto para arrestar, acosar y censurar", dijo el grupo.
Human Rights Watch señaló que cree que esta situación puede envenenar el ambiente en vísperas de los Juegos para los estimados 30.000 periodistas extranjeros que cubrirán el evento.