10:01 | La película de Josué Méndez se presentó en 'Horizontes latinos' dentro del festival de cine
San Sebastián (EFE).- Los problemas de ciertos adolescentes y los choques de clases en Perú y Guatemala son los temas centrales de las dos películas que se pudieron ver hoy en "Horizontes Latinos", dentro del Festival de Cine de San Sebastián.
Se trata de "Dioses", del peruano Josué Méndez, y "Gasolina", del guatemalteco Julio Hernández Cordón.
Aunque totalmente diferentes, los dos filmes coinciden en sus protagonistas: los adolescentes, y en el telón de fondo de las fuertes diferencias sociales y los choques de clase que existen en Latinoamérica.
"Dioses" cuenta la historia de una familia de clase alta formada por un padre, su joven novia -que trata de ocultar su origen humilde a todo precio- y los dos hijos adolescentes de él, perdidos en un contexto de alcohol, sexo y de búsqueda de su lugar en el mundo.
Una fuerte crítica a la vacía vida que llevan muchos miembros de esta clase frente a la pobreza extrema en la que vive la gente que les rodea, aunque la película introduce además otras cuestiones como deseos incestuosos, embarazos y dificultad de relaciones generacionales.
Según su director, "es una exploración de la vida cotidiana dentro de un determinado grupo social, el de la clase alta peruana. Un grupo que ha preferido aislarse geográfica e intelectualmente de los profundos problemas sociales y económicos que afectan al país".
En su opinión es importante mostrar este tema, "cómo la miseria moral, y no sólo la miseria económica, está presente en mi sociedad, y cómo ésta no es característica exclusiva de las clases más humildes, sino más bien el dilema mismo que nos define a todos e impide que nuestra sociedad evoluciones hacia una más inclusiva, acogedora y sincera".
Una película desarrollada con la ayuda de la "Cinefondation" del Festival de Cannes, que cuenta con un reparto ajustado, y en la que es interesante cómo muestra las relaciones entre ricos y pobres y el contraste entre ambas clases.
Una pena que se centre tanto en el mundo de la clase alta y que apenas nos deje ver el otro lado de la sociedad peruana.
Y una visión totalmente diferente de los problemas sociales es "Gasolina", primer trabajo de Hernández Cordón, que fue el ganador del año pasado en San Sebastián del premio de la sección "Cine en construcción", en la que empresas audiovisuales seleccionan películas para ayudarlas a finalizar el proceso de postproducción.
Es una historia que se desarrolla en una sola noche, en un barrio desolado de Guatemala, de tres chicos de clase media-alta que se dedican a robar gasolina para poder salir a dar vueltas con el coche de uno de ellos.
Una película a ratos aburrida y a ratos tediosa en la que poco se entiende de la vida de estos personajes, excepto que son adolescentes aburridos y que no buscan nada en la vida.
Con un final dramático que se deja entrever en su desarrollo, el director ha querido hacer un "retrato muy sincero" de su país, de la realidad de Guatemala, de la "atmósfera oscurecida" y del silencio y desolación de sus noches, según explicó a Efe.
"Quería transmitir esa sensación de hastío", señaló Hernández Cordón, que agregó que no podía hacer una película sobre Guatemala que no tratara de esta cuestión, aunque ello le produzca tristeza.
La cinta está rodada por actores no profesionales, vecinos del director, y con diálogos "que no dicen nada, no abordan grandes temas, pero que dicen mucho" de la situación y el contexto del país.
Dos películas que siguen en la línea de las vistas hasta ahora en "Horizontes Latinos", centradas en la realidad social latinoamericana y en las desigualdades de pobres y ricos.