8:46 | Medida fue adoptada por la Mesa Directiva del Parlamento días después de difundirse la denuncia periodística contra José Anaya
La Mesa Directiva del Congreso de la República decidió cambiar las reglas de juego que desde setiembre de 2006 eran aplicadas para la rendición de cuentas de sus gastos operativos.
Según informa Perú.21, los legisladores ya no están obligados a rendir cuenta documentada del 90% de la partida de S/.7.617.20 que les asigna mensualmente el Legislativo ni a sustentar el 10% restante mediante declaración jurada.
Desde agosto último, la justificación con recibos o facturas la realizan por un monto no menor al 30%, y el 70% restante, que equivale a más de S/.5 mil, queda prácticamente a su libre disponibilidad pues solo tendrán que firmar una declaración jurada simple para justificar su desembolso.
Fuentes acreditadas de dicho diario revelaron que la medida fue adoptada por la Mesa Directiva del Parlamento, que preside Javier Velásquez Quesquén (Apra), días después de difundirse la denuncia periodística contra José Anaya por haber adulterado los recibos con que sustentó sus excesivos gastos de abril de 2007.
Según las fuentes, la medida habría tenido el propósito de evitar que, en el marco de la auditoría que efectúa la Contraloría en el Congreso, se detecte nuevos 'casos Anaya'. "Al no ser obligatorio sustentar con recibos el 90% de los gastos, sino solo el 30%, se crea un margen para 'pasar por alto' posibles anomalías", explicó la fuente.
Perú.21 entrevistó telefónicamente a Velásquez Quesquén, quien confirmó que la directiva aprobada durante la gestión de la también aprista Mercedes Cabanillas fue dejada sin efecto pues -arguyó- era ilegal. "El acuerdo es ceñirse a lo que establece el artículo 22º del Reglamento Interno", alegó.
Quien evadió una respuesta fue el vocero nacionalista, Fredy Otárola. "Ese es un tema administrativo", contestó escuetamente al ser consultado sobre el tema. Diferente fue la reacción del portavoz del Grupo Fujimorista, Rolando Sousa, quien refirió que la directiva aprobada durante el periodo de Cabanillas fue, más bien, una respuesta "mediática para contentar a las tribunas" ya que -en su opinión- lo que debió hacerse fue modificar el Reglamento Interno y no, simplemente, dar una directiva.
Sousa reconoció que el tema podría generar mayor desconfianza entre la ciudadanía, y añadió que "si se determina que los gastos operativos constituyen una remuneración indirecta, debería subirse el sueldo de los congresistas e imponerse impuestos sobre el monto total".