15:44 | A propósito de la confesión del jugador de Sporting Cristal Antonio Lizarbe, quien admitió haber consumido cocaína, presentamos una revisión de casos polémicos
Ángel Hugo Pîlares / El Comercio
Antonio Lizarbe cumple 20 años en Mayo. Es esa edad en que se suele tirar la piedra y esconder la mano. Sin embargo, el jugador dijo públicamente que consumió cocaína, según informó un medio local hoy. Otros jugadores, en cambio, se defendieron a capa y espada de las acusaciones luego de haber dado positivo en un examen antidopaje desde que en 1997 la Federación Peruana de Fútbol (FPF) instaurara este tipo de pruebas en el Perú.
El primero: Jesús Soto
Para el 27 de abril de 1997, fecha en que Unión Minas empataba 1-1 con el Sport Boys, el uso de esteroides anabólicos era casi desconocido para nuestro retrasado país futbolero. Sin embargo, un jugador del precario Unión Minas, Jesús Soto, dio una muestra de orina con ese estupefaciente apenas a los 21 días de que se decidiera que el fútbol peruano iniciara el control de sustancias prohibidas, convirtiéndose en el primer jugador peruano suspendido por dopaje, con una sanción de seis meses.
El que no quiso: Diosdado Palma
Ese mismo año José Gálvez jugaba con Atlético Torino en Talara a poco más de tres meses del caso de Soto, Diosdado Palma era un polémico golero del club chimbotano y acababa de ser perdonado por golpear a su entrenador. Luchador, al parecer, no se 'orinó de miedo', como se dice criollamente. En lugar de ello se resistió a pasar el control antidopaje del cotejo que, para colmo, su equipo perdió 1-0. Fue suspendido por seis meses pese a que nunca se hizo la prueba.
El primer dos por uno: Wilfredo Begazo y Martín García
Wilfredo Begazo era delantero de Cienciano. Martín García, defensa del FBC Melgar. El 31 de mayo de 1998 sus equipos se enfrentaron y ambos, casualidades de la vida, dieron positivo. El primero, por culpa de la seudoefedrina que contenía un no tan inocuo que había consumido. El segundo, gracias a restos de anfetamina y fentroporex, ambas sustancias estimulantes.
Si bien ambos fueron sancionados durante seis meses, el caso de Begazo era especial: Acababa de firmar un contrato en el Yunnan de la primera B de China y estuvo ahí cuatro meses y medio jugando porque su sanción rebajada a tres meses que se debían cumplir cuando pisara territorio peruano. Los atenuantes fueron que aquel antigripal se lo dio un ignorante kinesiólogo pues el médico de Cienciano no había viajado con el equipo a Arequipa.
Amigos en problemas: Bica y Germán Pinillos
Meses después del dopaje en el Melgar-Cienciano, hubo otro caso. Unos días antes de que el rumor se hiciera público, el delegado de Sport Boys en esa época, Carlos Román La Hoz, denunció que con el control antidopaje se estaba persiguiendo a su equipo y a los jugadores Germán Pinillos y Marcos Di Giusseppe, "Bica". Casualidad o no, ambos jugadores dieron positivos en fechas distintas. Según informó en su momento el suplemento Deporte Total, en el partido de los chalacos ante Universitario, Pinillos arrojó positivo.
Lo mismo sucedió con el brasileño tras jugar con Lawn Tennis, la fecha siguiente. Luego de que Boys empatara con Alianza Lima en la cuarta fecha, se confirmó el 'doping' y los jugadores viajaron a Chile para la contra prueba que dio positivo por cocaína y se les impuso una sanción de seis meses. Días antes "Bica" dio una explicación poco convincente: "Me inyecté un tipo de analgésico para evitar el dolor".