14:07 | En diálogo con elcomercio.com.pe, el legislador aprista se reafirmó en su intención de dejar el cargo
A fines de marzo, el legislador aprista Javier Valle Riestra remeció el Congreso de la República cuando anunció que quería renunciar a su curul. El tribuno conversó con elcomercio.com.pe sobre lo que sucederá ahora que la Comisión de Constitución ha aprobado el proyecto de ley que le permitiría lograr su objetivo. Además, reiteró sus razones para decirle adiós al Parlamento y habló de sus planes fuera de la política.
¿Cómo toma lo sucedido ayer en la Comisión de Constitución? ¿Qué sigue ahora?
Lo tomo muy bien, lógicamente. Es un paso fundamental. Ahora, si en el Pleno logramos 80 votos, iremos al segundo ciclo, que comienza el 27 de julio, que es la siguiente legislatura ordinaria, y si se aprueba ahí, la Constitución es modificada y estoy expedito para que mi renuncia, que ya está presentada, se acepte.
Hay consenso respecto a que la renunciabilidad de los congresistas es una buena iniciativa...
El Comercio ha publicado una encuesta en que aparece que el 86% del país lo aprueba. No todo lo que está en la Constitución es constitucional, como el artículo 95, porque es incongruente con todo el espíritu de la Carta Magna. Si el presidente de la República puede renunciar, ¿por qué no puede renunciar un congresista de un cuerpo colegiado de 120? No me puedo quedar ahí adocenado: me parecería un prevaricato, una traición, un oportunismo.
¿Cuáles son las razones por las que se debería aceptar la renuncia de un congresista?
Es incondicional. El texto que se ha aprobado dice que el mandato de congresista es renunciable si el Pleno lo aprueba. Esto del Pleno es para salvaguardar que no exista ninguna coacción. Hay muchos que creen que son tan importantes que Palacio de Gobierno los va a presionar para que se vayan, pero no pasaría nada en la composición parlamentaria, porque al irse un individuo por renuncia, lo reemplaza su accesitario. A mí me va a reemplazar José Luis Delgado, que es un gran aprista y un abogado excelente. No hay ninguna ventaja en obligar a alguien a renunciar...
Se habla de poner una serie de candados para lograr la renuncia...
No hay mandato imperativo, dicen todas las constituciones del mundo desde la Revolución Francesa. Eso significa que uno no está obligado a cumplir las reglas que le impongan los electores. Pero hay algo más, al no ser el mandato imperativo, ni siquiera es obligatorio. Y la Constitución del Perú y los pactos de derechos humanos señalan que nadie puede ser constreñido a trabajar contra su voluntad, y esto es un trabajo.
¿Qué opina de las voces en contra de la renunciabilidad?
Son voces empíricas, porque Cayo Galindo dijo que esto estaba preparado para que algunos quisieran irse a embajadas. Eso es falso. No me quiero ir a ninguna embajada. En segundo lugar, si es que un congresista es nombrado embajador pierde el escaño por incompatibilidad. Hemos introducido una medida saludable. He fracasado porque lo que propuse -restaurar la Carta del '79 y la bicameralidad, entre otras cosas - no lo logré. No puedo quedarme ahí tirando carpeta y pasando la mano los 30 de cada mes.
¿Hay un futuro político para Javier Valle Riestra?
No aspiro a ninguno. Soy aprista desde que estaba en el colegio, no dejaré de serlo jamás, porque esta es una doctrina, una convicción, una pasión. Me voy a dedicar a lo que me gusta, que es la profesión de abogado, a mi vida deportiva, y al "dolce fare niente", al dulce no hacer nada, que me encanta también.