• Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook

Tras 17 años en silencio, una sobreviviente contó cómo fue la matanza de Barrios Altos

0:02 | Rosa Rojas narró que en el crímen cometido por el grupo Colina en 1991 perdió a su esposo e hijo. "Lo primero que escuché fue todos los perros al suelo", recordó

Tras permanecer 17 años en silencio y bajo amenazas de muerte, Rosa Rojas apareció en la televisión para recodar pasajes de la sangrienta noche en la que perdió a su esposo y a uno de sus hijos, a manos del grupo de aniquilamiento Colina.

Aun afectada por la pérdida de sus familiares recordó en el programa de TV Prensa Libre que lo primero que escuchó durante la fiesta organizada por sus vecinos de la quinta fue la frase "todos los perros al suelo", por lo que reparó en los rostros sin cubrir a Carlos Pichilingüe y Martín Rivas y a otros dos de los tres militares que no llevaban pasamontañas.

"Me persigné y salí. Allí ví a Marcela, quien me dijo que habían matado a todos. Ayúdame, Rosita, ayúdame. La cogí, pero se apoyó en la pared y empezó a botar sangre. Salí al patio y vi todos los cuerpos de las personas, agonizando. Vi a mi esposo pero no a mi hijo. Esa era mi preocupación. Cuando volví a buscarlo vi a mi hijo sentado con su escoba en un rincón. Me alegré y lo llevé bonito a la casa, pensé que estaba dormido o que se había desmayado. En eso llegó el teniente Chávez de la Policía quien me dijo que mi hijo estaba muerto. Yo le decía que no y lo aferraba a mi pecho. Fue allí cuando sentí algo duro en mi pecho y vi que mi hijo tenía un balazo en la cabeza, botó sangre y su cabeza se fue para atrás. Grité. Ya no podía más. Mi suegra me llevó a mi casa y me quedé dormida", detalló con sorprendente entereza.

Rojas también recordó la ocasión en la que volvió a ver los rostros de los verdugos de su familia en la prensa, gracias a la revista Caretas. Lamentablemente no pudo hacer público su testimonio por temor a represalias contra ella y sus hijas, incertidumbre con la que aún vive.

"Cuando vi las caras de los Colina en Caretas me dio harta rabia porque no podía gritar que ellos eran los que habían matado a mi familia. Tenía miedo por mis hijas pues ya me habían amenazado de muerte. A la mayor la querían secuestrar cuando tenía 10 años y estudiaba en el Colegio República de Cuba. Fue un hombre que vino a buscarla. Es un milagro que siga viva, pero es muy doloroso", dijo, para después agregar que si bien recibió una indemnización por parte del Estado, ningún monto podrá compensar la pérdida de su pequeño Javier, de ocho años.

"Es por eso que estoy acá porque me indignan las burlas, las sonrisitas que (Montesinos y Fujimori) se mandan. Una niña que también vio cómo mataron a su padre me fue a visitar hace unos días y me dijo: señora, 'el Javi' pidió que no le maten. Yo estaba allí arriba y vi todo. Él pidió que no le mataran, pero ese hombre malo le disparó. ¿Cómo creen que me sentí? Me limité a abrazar a esa niña. Ahora miro (los juicios) y me digo, qué sangre tan fría tienen. Nada los conmueve. En unos meses serán 18 años. Destruyeron mi hogar. Pero ya no podía más, tengo que hablarlo, cada vez me siento mal por seguir guardándome esto. Este 19 de julio mi hijo habría cumplido 25 años, pero ya lleva 18 años de muerto", puntualizó.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook


Contador de más vistas
Certifica.com