18:52 | El evento buscó que los pobladores reflexionen sobre la importancia de la bebida en las culturas Lambayeque y Mochica
Chiclayo. Más que una degustación, el festival de la chicha, realizado en la plazuela Elías Aguirre de Chiclayo, sirvió para que la ciudadanía reflexione sobre la trascendencia que tuvo la bebida durante el esplendor de las culturas Lambayeque y Mochica.
El público asistente escuchó con singular interés a los arqueólogos Luis Chero Zurita y Carlos Wester La Torre, quienes afirmaron que la chicha tuvo un uso ritual y era parte de la cosmovisión andina de los antiguos peruanos.
La chicha ocupó un lugar importante en las culturas que se desarrollaron en esta parte del país y habla del Perú profundo, del campesino, de las costumbres, de la tierra, del maíz, de los estados sentimentales del hombre, pero en resumen era una bebida que se ofrecía a las deidades, coincidieron los investigadores.
Durante el desarrollo del festival surgió un singular debate para determinar dónde se prepara la mejor chicha. En una decisión salomónica, la encargada de la presidencia del gobierno regional, Nery Saldarriaga, aseveró que en todos los distritos de Lambayeque se prepara buena chicha, cada una con singulares características.
Esto dejó contentos a todos los participantes, especialmente a los representantes de Monsefú, Huaca Rajada-Sipán, Picsi, Ciudad Eten, Mórrope, Pimentel, quienes se animaron a invitar deliciosos potajes de la rica gastronomía local, para acompañar las múltiples variedades de chicha que se prepara en lugares tradicionales de la región.
Los esposos Mercedes Flores Chavesta y José Llontop Chumioque, representantes del distrito de Monsefú, se adjudicaron el primero lugar del festival, debido a la excelente preparación de la tradicional bebida. El segundo lugar fue ocupado por San José y el tercero por la delegación de Pimentel.