9:44 | El escritor, invitado especial de Perú Runners, participó de la Vuelta a San Isidro. Constantino León y Julio Rivera ganaron la prueba
Estaba enfundado en un impecable buzo negro. Un gorrito de Nike, negro también, que le cubría parte del rostro, pero su sola presencia fue un imán para los más de 1.500 corredores que se dieron cita en el Country Club de San Isidro con el objetivo de correr la tradicional prueba Vuelta a San Isidro, que marcó el cierre de actividades de Perú Runners en el año.
Cómo no reconocer a Mario Vargas Llosa, el literato peruano de mayor renombre mundial, quien accedió así a una invitación de Gonzalo Rodríguez Larraín, el principal motor de Perú Runners, para que se uniera a esta experiencia.
Acompañado por su esposa, Patricia Llosa Urquidi, por su hijo Álvaro Vargas Llosa, por el analista político Pedro Cateriano y por otras amistades, 'Varguitas' se unió al grupo y caminó, a su ritmo, como lo hace cada mañana por el malecón, según confesó luego.
Vargas Llosa le dio la vuelta al Golf (3,8 kilómetros) y llegó fresco, con la paciencia necesaria para atender a los periodistas que lo aguardaban y a los admiradores que querían sacarse fotos con él.
"Yo suelo caminar todos los días, esté donde esté. Aquí lo hago por los malecones, aprovechando la extraordinaria vista al mar que hay en Lima. El deporte es muy bueno y trae enormes beneficios; es más, no concibo comenzar el día sin haber caminado durante una hora o más, si el tiempo me lo permite", comentó.
Capote huancavelicano
Aunque Vargas Llosa fue el foco visual de la prueba, la Vuelta a San Isidro captó el interés de muchos personajes: el cineasta Francisco Lombardi, el actor Gustavo Bueno, el triatleta Vladimir Figari (acabó segundo) y el alcalde sanborjino Alberto Tejada. Los huancavelicanos Constantino León y Julia Rivera fueron los vencedores. Él marcó 25min:12s y ella 30min:25s.
San Isidro, un distrito 'runner' por excelencia, vibró con el paso de los corredores y, por primera vez que se recuerde, el escritor participó con la multitud, como en sus tiempos de líder de Fredemo.