12:03 | Un corredor en coma, varios pilotos perdidos y la suspensión de una de las etapas fueron lo que dejó el rally por tierras chilenas
Copiapó (DPA).- Un motociclista en coma, 405 kilómetros de carrera cronometrada suspendidos y decenas de pilotos extraviados, incluidos los más experimentados, fue el saldo final del paso del Rally Dakar por el desierto de Atacama en Chile.
"Esta especial nos hizo andar al límite. Había mucho fuera de pista, vegetación, arena blanda y muchas piedras. En la última sección los organizadores nos pusieron muchas dificultades para sortear", recordó el líder de la categoría de coches, el español Carlos Sainz.
De hecho, los 100 kilómetros de dunas de hasta mil metros de altura fueron una dura barrera para los competidores. Ni los sistemas de ubicación satelital (GPS) ni las hojas de ruta evitaron la pérdida de los pilotos.
Confundidos, atravesaron en todas direcciones los parajes de Atacama intentando dar con los puntos de paso obligado, algunos de los cuales fueron escondidos para complicar más la prueba.
"Fue muy loco lo que pasó en Copiapó. Marc (Coma), como era de esperar, salió a seguirme. Y cuando me perdí también venía detrás de mí. Cuando por fin salimos de la situación, llegamos al punto de control también con 'Chaleco' (Francisco López) y nos reímos mucho los tres", narró el motociclista francés Cyril Despres, compañero de equipo del líder, el español Coma.
La razón de tanta dificultad es que una diferencia de unos grados en el mapa satelital equivale a varios kilómetros en tierra. En parajes con senderos es difícil errar en la navegación, pero sí en un desierto monoforme.
"Yo lo hice bien, porque conocía el lugar, pero corriendo a 120 kilómetros por hora, con seis horas arriba de la moto y manejando en arena es muy complicado. Muchos se pierden", dijo comprensivo el local Jaime Prohens.
El saldo total del paso por Atacama fue adverso: el piloto español Cristóbal Guerrero, de 48 años, permanece en coma en el hospital regional de Copiapó, pero su vida no corre peligro; un número indeterminado de pilotos sufrió accidentes y la especial de 215 kilómetros hoy rumbo a Fiambalá, en Argentina, fue suspendida.
"Sí, lamentablemente se canceló la etapa siguiente, que prometía ser unas de las más majestuosas del rally", dijo Coma, líder de la clasificación general en motos, por lo que se vio favorecido por la suspensión.
La decisión, aunque alarga a 901 los kilómetros de especiales suspendidos en la dura edición sudamericana del Rally, pareció lo más razonable debido a que la neblina anunciada impedía la acción de helicópteros y aviones, claves en las operaciones de rescate a las que prometía obligar el desierto.
Y así se aprovechó también para recuperar para el tramo final del Dakar, que concluye el domingo, a los extraviados del martes.